en memoria de los 800.000 soldados alemanes prisioneros exterminados por los aliados occidentales

martes, septiembre 26, 2017

RAMIRO LEDESMA (2). VIGORIZAR CON PULSO JACOBINO LA IDEA NACIONAL DE ESPAÑA











Siguiendo con nuestra selección de "fragmentos letales" del fundador del nacionalismo revolucionario español que fulminan, entonces tanto como hoy, a las derechas supuestamente patrióticas en todas sus versiones (liberal, conservadora y reaccionaria o extrema derecha), reproducimos a continuación los que corresponden a la postrera etapa de sus publicaciones antes de ser asesinado por los republicanos.

Sobre el gobierno de la derecha liberal-conservadora católica de Gil Robles. Ramiro Ledesma nada tiene, en términos comparativos con el bienio anterior, nada que reprocharle al Frente Popular (lo que en la actualidad sería Podemos respecto del PP):
Nos cuesta poco esfuerzo reconocer la licitud política del gobierno de Casares Quiroga, y también, naturalmente, la del Frente Popular. Y se la otorgamos, no a título de reconocimiento de virtudes, sino por su carácter de sucesores forzosos de una etapa, entre calamitosa y grotesca, donde apareció demostrada la ineptitud de los hombres y la flacidez de los ideales derechistas (O. C., IV, op. cit., p. 481).
Semejanzas entre Gil Robles y Rajoy. Hagan volar un poco la imaginación. A Ramiro Ledesma no le preocupa el proceso revolucionario, digamos, Pablo Iglesias, sino que ese proceso sea en realidad poco revolucionario y a tales efectos, como veremos, es capaz incluso de apelar a las críticas de Trotsky contra el Frente Popular:
La sospecha de que el proceso revolucionario en marcha entenebrece sus rutas y quiere ignorar, como uno de sus nortes, el de ser precisamente la revolución nacional que España precisa, es asimismo lo que moviliza hoy nuestras plumas con urgencia. Quisiéramos aclarar el camino de la transformación española, garantizar su futuro y vencer aquéllas orientaciones que encierran en su seno tanto el fracaso de la revolución como el predominio de ideales traidores (op. cit., pp. 481-482). 
Sobre el gobierno del Frente Popular (digamos, Podemos, Colau y demás): 
Nada nos resultaría más grato que advertir en el actual gobierno, y en las fuerzas sobre que se apoya, una voluntad revolucionaria de la misma estirpe que la nuestra. Arrastta demasiada ganga y encierra demasiadas contradicciones el Frente Popular, para extrañarse de que deje incumplida la única misión que podía corresponderle: vigorizar con pulso jacobino la idea nacional de España y resolverse contra los poderes -sean quienes sean- que tienen puesto a nuestro pueblo los grilletes de la pobreza y de la ruina. / Con meras aspiraciones políticas, con ansias puramente formales y episódicas, la revolución española se ahogará en nadería absoluta (ibídem).
¿Qué ha sido sino el 15-M, la Spanish Revolution, sino fuego de artificio del multimillonario judío Georg Soros? Ahora como antaño, la misma distribución de fuerzas, similares problemas, en una correspondencia asombrosa donde el único partido que se podría identificar con las JONS ramirianas sería uno de izquierda nacional (el único existente es INTRA). Sigue así:
Todo está desplazado. Nadie ocupa su sitio, y así resulta que la riqueza española, a más de tener ya de suyo grandes límites, queda en gran proporción sin crearse, o va, en inmensa proporción también, a la bolsa de los capitalistas extranjeros (ibídem)
Los intereses de la deuda, el imperio del capital financiero apátrida. La situación moral de la juventud, más allá del paro endémico, guarda a la sazón ciertas similitudes con la actual:
La existencia de cientos y cientos de miles de trabajadores parados y el hecho de que enorme multitud de jóvenes españoles, de todas clases y profesiones, se encuentran sin tarea firme y alegre, es, entre otros, uno de los síntomas que más contribuyen a empavorecer el drama actual de España. / Pues esos parados y esas juventudes de porvenir incierto no lo están en virtud de una crisis transitoria y concreta, sino que son víctimas de todo un sistema de desorganización e insolidaridad. La transformación social que propugnamos busca precisamente la organización y la solidaridad de los españoles (ibídem). 
Pero la documentación más explosiva viene en el próximo post, con un ataque brutal a la extrema derecha y la defensa abierta y sin complejos del jacobinismo de la Revolución francesa, es decir, de una izquierda nacional. Posición que coloca a Ramiro Ledesma en las antípodas de los evolianos y de la ultra clerical (o "de sacristía"), objeto de burlas desdeñosas y hasta crueles por parte del fundador del fascismo nacional-revolucionario español. Aquí no hay ya lugar, y hablamos del último Ramiro Ledesma sin posibilidad de enmienda, para José Antonio Primo de Rivera.  

Jaume Farrerons
Fundador de la Izquierda Nacional de los Trabajadores (INTRA)
La Marca Hispànica, 26 de septiembre de 2017

sábado, septiembre 16, 2017

NACIONAL-SOCIALISMO Y DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA: PÍO XII AFIRMA QUE EL NACIONAL-SOCIALISMO HA SIDO UN ESPECTRO SATÁNICO


















NACIONAL-SOCIALISMO Y DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA: EL "ESPECTRO SATÁNICO". Como sabéis, desde hace ya mucho tiempo vengo denunciando la absurda interpretación, promovida -que yo sepa- por Pedro Varela Geiss, según la cual la ideología NS se corresponde con la Doctrina Social de la Iglesia. He demostrado ya la falsedad de esta pretensión mediante el análisis de la "filosofía" de Adolf Hitler, tarea que, como ya comenté también, requería previamente la realización de una crítica de fuentes seria. Pero la deslegitimación de la posición de Varela también puede hacerse por el otro lado. He fotografiado, a tales efectos, los documentos que acreditan la incompatiblidad entre ideología NS y DSI desde la perspectiva de la propia DSI. ¿Cómo va a identificarse el nacional-socialismo con la DSI si la DSI condena expresamente el nacional-socialismo? También enlazo la encíclica de Pío XII "Mit brennender Sorge", que es la fuente de la DSI para la condenación del  nazismo en términos, nada menos, que de "espectro satánico"(Pío XII, 2-VII-1945, BAC. Doc. Pont., Doc. Pol., pág. 888, núm 9). En otra entrada de este sitio enlacé ya el documento eclesiástico "Nosotros recordamos", de condena del Holocausto por parte del Vaticano, donde se acusa directamente al presunro paganismo nazi olvidando interesadamente los copiosos siglos de antisemitismo católico. No hay apelación. La tesis de Varela resulta, para decirlo suavemente, completamente insostenible. 


Fuente: "Doctrina social de la Iglesia", Comisión del Apostolado Social, Madrid, 1963, pp. 628-630.

PÁGINA 628

I. El nacionalsocialismo pervierte la verdadera idea de religión. 1. Tiene una concepción panteísta y confunde al Dios personal con un hado sombrío (MBS. 9-10). 2. Niega y escarnece la divinidad de Jesucristo (MBS. 20). 3. Pervierte y mixtifica el sentido cristiano de verdades y valores sobrenaturales -Revelación, Fe, Gracia, inmortalidad- con significados opuestos al mismo derecho natural. (MBS. 27, 29, 33). 4. Ridiculiza y escarnece el pecado original y la humildad como degradación del hombre. (MBS. 30, 32, 43). 

PÁGINA 629 

II. Aberraciones sobre la raza. 1. Idolatra la raza. (MBS. 12). 2. Defiende que las razas humanas de tal modo diferentes, que la más humilde de entre ellas está más lejos de la más elevada que de la especie animal más alta (Nota 1. "Errores condenados", BAC, Doct. Pont., Doc. Pol., pág. 651, nota 19). 3. Que es permitido y honesto todo lo que conduce a conservar el vigor de la raza e inflamar los espíritus con un amor ardiente a la suya propia, como a bien supremo. 5. La religión está sometida y debe adaptarse a la ley de la raza. III. Errores sobre el orden social. 1. El hombre no existe sino por el Estado y para el Estado. 2. Todo lo que el hombre posee en derecho se deriva únicamente del Estado. 3. Erige en principio supremo de detecho el utilitarismo de Estado, olvidando la norma objetiva de la ley natural. (MBS. 35). 

Iv. Combate violentamente la religión. 1. Propaga un faso cristianismo opuesto a la fe y a la Iglesia. (MBS. 40). 

PÁGINA 630

2. Ataca la fidelidad a la Iglesia como antagónica con la fidelidad al Estado. (MBS. 43). 3. Impone un sistema de educación obligatorio en contra de los padres y de la Iglesia. (MBS. 37-8). 4. Intenta separar a los católicos violenta e inhumanamente de su fidelidad a la Iglesia. (MBS. 22). 6. Pío XII afirma que el nacionalsocialismo ha sido un espectro satánico. (Pío XII, 2-VII-1945, BAC. Doct. Pont., Doc. Pol., pág. 888, núm. 9). 


Nos parece que estos textos hablan por sí mismos, pero conviene subrayar alguna cuestión que aclararemos en posteriores posts: ¿por qué habla el Papa de un hado sombrío y qué tiene que ver esta acusación con nuestra propia caracterización del fascismo? ¿Por qué un espectro satánico y qué relación manitiene este signo, en la mentalidad cristiana, con la sinistra (izquierda)? 


lunes, septiembre 11, 2017

1-O: EL ARGUMENTO MORAL DEL NO









LA DIADA EXCLUYENTE DEL "SÍ" CARECE DE AUTORIDAD MORAL PARA INVITAR A LA PARTICIPACIÓN DEL "NO" EN EL REFERÉNDUM DEL 1-O. Manifiesto lo que viene a continuación con el derecho adquirido por mi participación en el 9-N como consulta no-vinculante en la cual voté "no" e incluso colaboré en calidad de voluntario del recuento para el diario Avui. Dejemos ahora de lado, por un momento, las cuestiones puramente legales o políticas. Después de este 11-S, ¿pueden los independentistas, moralmente hablando, pedirnos a los unionistas que participemos en el 1-O? Mi repuesta es: rotundamente, no.

EL ARGUMENTO MORAL: EXCLUSIÓN DE LOS CATALANES DEL "NO"

La ANC ha organizado el supuesto dión o diazo de Cataluña bajo el signo de una ideología política determinada, a saber, el independentismo. Con ello, más de dos millones de catalanes cuyas ideologías son otras y constituyen potenciales votantes del "no", han sido expulsados de la celebración. Pero, ¿no eran los independentistas tan incluyentes y democráticos? ¿Por qué sus hechos siempre desmienten sus palabras?

Conclusión: quienes perpetran esta infamia carecen de autoridad moral para sugerir la participación en el referéndum a las mismas personas que ellos han discriminado e insultado con su consigna sectaria. Que vayan a votar, por tanto, los que fueron invitados a la fiesta, nosotros, no.


PREPOTENCIA DE LOS CONVOCANTES

El garrafal error moral señalado pone en evidencia la insuperable idiotez de los capitostes secesionistas, directamente proporcional a su arrogancia e ignorancia supina. No puedes, en efecto, pedirle a alguien que participe con una mano, mientras con la otra le excluyes y, por ende, le humillas.

LLAMAMIENTO AL BOICOT

Hago en consecuencia un llamamiento a todos los que se han sentido discriminados por esta Diada inmoral -además de ilegal- para que rechacen participar en el referéndum del 1-O.
Si os preguntan el motivo, les podéis responder: ¿no era la Diada del Sí? Pues que vayan a votar los del "sí".

Insisto en que es una cuestión moral, no política o legal.

Que no te engañen.

Jaume Farrerons
Figueres, 11 de septiembre de 2017

Fuente: https://www.facebook.com/izquierdanacionaltrabajadores.cat/posts/794882744025989

sábado, septiembre 09, 2017

OPINIONES DE HITLER SOBRE EL FRANQUISMO Y LA EXTREMA DERECHA ESPAÑOLA (1). EXTERMINAR A LOS CURAS
















OPINIONES DE HITLER SOBRE EL FRANQUISMO Y LA EXTREMA DERECHA ESPAÑOLA (1): "ES IMPOSIBLE CONCEBIR CUÁNTA CRUELDAD, IGNOMINIA Y FALSEDAD HA SIGNIFICADO EL CRISTIANISMO PARA ESTE MUNDO NUESTRO" (sic). Laméntase el Führer y considera una lástima haber tenido que ayudar a Franco a causa de la lucha contra el comunismo, porque, en caso contrario, "los clérigos habrían sido exterminados". A continuación reproduzo la cita de Stanley G. Payne:
Aunque en su momento se había referido positivamente a los españoles, calificándolos de "los únicos latinos dispuestos a luchar", la irritación de Hitler con Franco y su régimen no hacía más que incrementarse con el paso del tiempo. Durante 1942, en conversaciones de sobremesa con sus subordinados, abordó ocasionalmente el tema de España, que para el Führer estaba repugnantemente relacionado con el catolicismo. En el izquierdismo revolucionario de España veía una respuesta justificada "a una interminable serie de atrocidades. Es imposible concebir cuánta crueldad, ignominia y falsedad ha significado el cristianismo para este mundo nuestro". Hitler lamentaba que la amenaza comunista le hubiera obligado a intervenir en España, porque, de no haber sido así y habría sido mejor para el país.
Hitler añade lo siguiente, muy en la línea del último Ramiro Ledesma de "La Patria Libre" y "Nuestra Revolución". El apoyo del Führer a Muñoz Grandes para sustituir al católico Franco depende de esta condición, por decirlo así, genuinamente fascista y nacional-revolucionaria:
Sólo el futuro puede demostrar si un general tiene la sagacidad política necesaria para triunfar. Pero, sea como fuere, debemos poner todo nuestro empeño en que aumente la popularidad del general Muños Grandes, que es un hombre enérgico y, por tanto, el que tiene más posibilidades de controlar la situación... Puede que la División Azul vuelva a tener un papel decisivo, cuando llegue la hora de derrocar este régimen poblado de curas.
Pero quizá las declaraciones más absolutamente escandalosas, para la extrema derecha, sean las que cita Payne cuando Hitler niega que el régimen de Franco constituya una versión española del fascismo o del nacionalsocialismo:
Hay que tener cuidado de no poner al régimen de Franco al mismo nivel que el nacionalsocialismo o el fascismo. Todt, que tiene a muchos españoles de los llamados "rojos" en sus talleres, me dice constantemente que esos rojos no lo son según nosotros entendemos. Se consideran revolucionarios por derecho propio y han destacado enormemente por su condición de obreros industriosos y diestros.
El Führer cuenta con ellos, exactamente igual que Ramiro Ledesma Ramos, para el derrocamiento "jonsista" del franquismo:
(...) tenerlos como reserva en el caso de que estalle una segunda guerra civil. Junto a los supervivientes de la antigua Falange, constituirán la fuerza más fiable a nuestra disposición.
La "antigua Falange" es la Falange originaria, es decir, las JONS. Porque Hitler no sólo explica que el franquismo no es un régimen nacional-revolucionario, sino que explica los motivos de su postura: su extrema adhesión cristiana y clerical de los franquistas (y de la "nueva" Falange). Los deseos de Hitler van a una con las de aquéllos "rojos" que quemaban iglesias. ¡Exterminar a los clérigos! Pero Pedro Varela pretende que la ideología del nazismo es "la doctrina social de la Iglesia". ¿Se puede uno -para decirlo suave y educadamente- equivocar tanto respecto a Hitler? 

(Continuará). 

Fuente: Franco y Hitler. España, Alemania, la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, Stanley G. Payne, La Esfera de los Libros, Madrid, 2008, pp. 266-268.

lunes, septiembre 04, 2017

AUTENTICIDAD DE LAS "CONVERSACIONES DE SOBREMESA" (TISCHGESPRÄCHE, BORMANN-VERMERKE O MONOLOGUE) DE ADOLF HITLER (3). JULIUS EVOLA CONVALIDÓ LA AUTENTICIDAD DEL DOCUMENTO














Los nazis cristianos y evolianos -que de estas pizzas mentales hay también en la viña del señor (Yahvé)- están de suerte, porque resulta que su amado ideólogo dio por buenas las Tischgespräche, no sin subrayar su carácter insoportablemente izquierdista, socialista y proletario, hecho que, por supuesto, le indignó. Mas no deja de llevar razón en su particular y empolvada percepción de cerdo con monóculo: sólo hay que leer las "groseras" aseveraciones del Führer sobre la nobleza de sangre y la monarquía. Jaque mate.

Véase: 
Ediciones Longanesi acaba de editar un libro titulado Conversaciones de sobremesa con Hitler, el que nos es presentado como un texto apropiado para esclarecernos sobre la figura de Hitler desde un punto de vista más directo y personal que el que en cambio corresponde a sus diferentes discursos políticos y a su obra principal, Mi Lucha. 
Sin embargo hay que destacar que es cierto que se trata de anotaciones tomadas a partir de todo lo que Hitler tuvo oportunidad de hablar sobre los temas más variados, en ocasión de expresar algunas cosas significativas en conversaciones que tenía en la sobremesa con sus colaboradores más cercanos, sobre todo en el Cuartel General; sin embargo las mismas eran luego revisadas en su redacción por el mismo Hitler, a fin de que, como un ipse dixit, pudiesen servir eventualmente como una orientación y directiva con respecto a todo aquello sobre lo que versaban. Además se debe tener presente que, tal como es resaltado en la introducción, también cuando estaba en la mesa Hitler se sentía como en una tribuna, por lo cual las temáticas que son hechas conocer aquí nos presentan varios caracteres de intimidad y espontaneidad. 
Por cierto que este libro nos muestra con la mayor crudeza varios aspectos de la persona, de la mentalidad y de la concepción del mundo de Hitler: y, digámoslo enseguida, todo esto está muy lejos de beneficiarlo
Las anotaciones se refieren al período que va desde la mitad de 1941 hasta el año siguiente. Es el período del apogeo militar alemán, antes de la derrota en Rusia y antes de El Alamein: el período en el cual el sueño del dominio europeo-continental por parte de Alemania parecía muy cerca de realizarse. Ahora bien, en primer lugar las posturas de Hitler respecto de la organización del futuro Reich no pueden no dejarnos perplejos. Todo es concebido de una manera crudamente realista, tecnocrática, y digámoslo "moderna" en el peor sentido de la palabra. No hay una sola referencia a algo verdaderamente espiritual. Una voluntad de dominio en varios aspectos artificial y violenta, como cuando para poblaciones como la rusa se programa un status apto para fomentar científicamente la inferioridad cultural e incluso física con respecto a los grupos germánicos que habrían debido colonizar, explotar y dominar sus tierras. 
El mito de la raza superior se encuentra naturalmente en la base de tales perspectivas; pero es el mito tal como es concebido por un diletante, que se conforma con fórmulas vagas usadas como simples instrumentos políticos, en modo tal de comprometer aquello que podría existir de justo en algunas doctrinas antidemocráticas. Si bien Himmler tenía aun una idea sumamente precisa al referirse propiamente a la raza nórdica, Hitler, considerando prevalecientemente en ella lo que es puramente alemán y "germánico" no hizo en verdad racismo, sino en todo caso un exasperado nacionalismo. Es de saber al respecto que el mismo alemán es un conglomerado de diferentes razas, cuya superioridad con respecto a otros conglomerados es por lo menos problemática. 
Si en los gustos y en sus apreciaciones relativas al mundo del arte Hitler no va más allá de los horizontes y la sensibilidad de un mediocre burgués wagnerizado, en todo lo que se refiere a la religión, a la Iglesia, a la idea monárquica y dinástica, así como a la nobleza tradicional, debemos decir que en tales conversaciones él desciende nada menos que a la brutalidad y a la vulgaridad de un proletario socialista. Él prácticamente llega a definir, como Marx, a la religión como un opio para el pueblo, como un medio de explotación, como algo oscurantista que el progreso de la ciencia poco a poco hará desvanecer, todo ello en beneficio de una comunidad nacional regimentada dirigida hacia grandezas puramente temporales. 
Se sabe cómo han sido recurrentes las referencias de Hitler a la Providencia, de la cual él se sentía el ungido, el protegido y el ejecutor. Ahora bien, no se entiende qué cosa pueda ser tal Providencia, cuando Hitler por un lado, con trivialidad darwiniana, como ley suprema de la vida reconoce el derecho del más fuerte, cuando por el otro excluye como supersticiones cualquier intervención u orden sobrenatural y proclama "la impotencia del hombre ante la eterna ley de la naturaleza", del mismo modo que el más chato y decadente cientificismo. 
No faltan en el libro observaciones interesantes e inteligentes sobre distintos problemas concretos. Pero la atmósfera general es muy distinta de la que puede corresponder a un verdadero Jefe, al de aquel que podría estar legítimamente revestido de una autoridad absoluta. 
Ritter, que ha tenido a su cargo la edición alemana de la obra, al final de su introducción escribe que la enseñanza a recabar de la misma es que la derrota no tuvo como causa la superioridad del potencial bélico del enemigo, ni el retraso en la utilización de alguna arma secreta y ni siquiera un presunto sabotaje por parte de las fuerzas de la resistencia. "El hombre mismo y su sistema llevaban consigo la propia condena". 
A pesar de todo lo que hemos dicho hasta aquí, nosotros no suscribiríamos tales palabras: y resulta curioso que sea un alemán el que las pronuncia. Un alemán no debería ignorar que Hitler actuó esencialmente como un centro de cristalización de fuerzas sumamente diferentes, las cuales se encontraron unidas bajo el signo de la Cruz Gamada tan sólo para la realización de improrrogables cuestiones de política interna y externa; fuerzas que en gran parte no fueron para nada creadas por el nacionalsocialismo, sino que habían recibido su forma de una anterior tradición más alta. Sistema e ideas no deben ser confundidos con sus falsificaciones y con todo aquello que en las mismas se resiente de la presencia de factores contingentes. Muchos en Alemania no cometieron tal confusión, sino que se unieron a Hitler tan sólo en nombre de Alemania, más aun de Europa, a la espera de un sucesivo proceso de clarificación y rectificación que el puro factor militar habría de impedir. 
(Artículo de Julius Evola, Roma, 19 de febrero de 1953.) 

Coincidimos con el sentido general de la lectura de Evola, pero no, por supuesto, con su valoración condenatoria. Respecto a la sentencia de Hitler sobre "la impotencia del hombre ante la eterna ley de la naturaleza", es completamente "espiritualista" y resulta susceptible de una exégesis heideggeriana y nietzscheana coherente con el "cientificismo" del Führer, aunque el podrido aristócrata reaccionario no sea, por supuesto, capaz siquiera de concebir la mera posibilidad de semejante enfoque hermenéutico. 

Fuente: http://es.metapedia.org/wiki/Conversaciones_de_sobremesa_con_Hitler

ADOLF HITLER DIXIT: "Der schwerste Schlag, der die Menschheit getroffen hat, ist das Christentum; (...) Durch das Christentum ist in die Welt gekommen die bewusste Lüge in den Fragen der Religion; (...) / In der antiken Welt lag über dem Verhältnis des Menschen zur Gottheit der Schimmer ahnender Ehrfurcht; sein Kennzeichen war Duldsamkeit. Dem Chistentum war es vorbehalten, Ungezälhte im Namen der Liebe grausam zu töten; sein Kennzeichen: Unduldsamkeit. / Ohne das Christentum würde es keinen Mohammedanismus gegeben haben; das römische Reich hätte sich unter germaniscger Führung zur Weltherrschaft entwickelt und geweitet: Die Menschheit würde nicht um fünfzehnhundert Jahre in der Entwiclung zurückgeworfen worden sein. Auf die Dauer vermögen Nationalsozialismus und Kirche nicht nebeneinander zu bestehen" ("Adolf Hitler Monologue im Führer-Hauptquartier 1941-1944", München, Wilhelm Heine Verlag, 1982, pp. 40-41).

TRADUCCIÓN
"La llegada del cristianismo es el golpe más fuerte jamás recibido por la humanidad. (...) Fue el cristianismo quien introdujo en el mundo la mentira deliberada en materia religiosa. (...) En el mundo antiguo, la relación entre hombres y dioses se fundaba en el respeto instintivo. Era un mundo iluminado por la idea de tolerancia. El cristianismo fue el primer credo del mundo que exterminaba a sus adversarios en nombre del amor. Su idea fundamental es la intolerancia. Sin el cristianismo, no habríamos tenido el islam. Y el imperio romano, bajo influencia germánica, se hubiera desarrollado orientándose hacia el dominio del mundo, con lo que la humanidad no hubiera puesto fin de un solo golpe a quince siglos de civilización. (...) A largo plazo nacionalsocialismo y religión no podrán seguir existiendo juntos" ("Las conversaciones privadas de Hitler", Barcelona, Crítica, 2004, pp. 3-4).


domingo, septiembre 03, 2017

CONSECUENCIAS DE LAS TISCHGESPRÄCHE PARA LA DETERMINACIÓN DE LA "FILOSOFÍA" DE ADOLF HITLER (2)

Hitler con Goebbels en el Nido del Águila. 












Aunque futuros posts en este sitio abundarán en nuestra metodología, ya hemos explicado algunas cuestiones de la misma y, en consecuencia, recomendamos a los lectores que, antes de publicar sus comentarios a una entrada sobre "Adol Hitler sobre el cristianismo", ya sean críticos, laudatorios o incluso colaborativos con ampliaciones de la información en la misma línea que el autor, lean antes toda la serie. Ésta acostumbra a aparecer en la sección final de documentos anexosAquí se agradecen todos los comentarios, siempre y cuando estén expuestos correctamente indicando fuentes serias, resulten legibles y no incurran en flagrantes mentiras o descalificaciones personales. El motivo de esta advertencia es que fecuentemente se preguntan o critican temas, a veces de forma incluso agresiva, que ya han sido aclaradas en entradas anteriores de la bitácora. No responderemos a inquisiciones o críticas, dominadas por la exaltación del momento, en las que se observe una ignorancia manifiesta de materiales ya publicados por nosotros. 

CUESTIONES METODOLÓGICAS  

Nuestro objetivo es reconstruir la "filosofía" de Hitler, y para ello hemos establecido una distinción entre (1) la propaganda política con finalidades electorales o sociales (programa político), que puede hallarse con facilidad en Mein Kampf, y aquéllo (2) en lo que el Führer de verdad creía íntimamente y pretendía llevar a la práctica (ideología real). Por razones obvias, entendemos que sólo (2) puede considerarse una fuente autorizada para la determinación de la ideología NS, mientas que (1) ha perdido toda legitimidad ideológica y se limita a enseñarnos, con un valor meramente historiográfico, qué tipo de discursos utilizaba Hitler en el plano político para atraerse los apoyos de la sociedad alemana de su tiempo. La "actualidad" de (1) se limita a una consideración sobre las técnicas políticas del Führer en materia táctica, porque, como iremos viendo, la mayor parte de las genuinas y más profundas ideas de Hitler, su "filosofía", que atañe a la cuestión del Übermensch (superhombre) de Nietzsche, permanecieron ocultas al gran público alemán e incluso a algunos de sus más estrechos colaboradores. 

Conviene adelantar aquí, por lo que respecta a la autenticidad de las Tischgespräche, que este documento representa algo así como una llave que nos permite abrir el "pensamiento esotérico" de Hitler (aquí esotérico tiene el significado literal, y no ocultista, que le atribuyen ciertos exégetas evolianos, como ya hemos aclarado en entradas anteriores), pero no es la única fuente autorizada de la "filosofía" de Hitler. Este documento T, subrayémoslo una vez más, es la llave hermenéutica que nos permitirá detectar, en el discurso exotérico, qué partes ostentan rango ideológico y qué partes son sólo materiales tácticos, geoestratégicos y propagandísticos. En efecto, el Mein Kampf contiene mucha propaganda, como era de esperar por las finalidades de este libro, pero de ahí no puede desprenderse que todo Mein Kampf se reduzca a propaganda. Una de nuestras tareas consistirá en seleccionar y rescatar los fragmentos del Mein Kampf con rango ideológico, separándolos de los puramente propagandísticos y circunstanciales. 


Original alemán de las Tischgespräche
o Monologe utilizado por el autor.
La cosa no termina aquí. El carácter criterial [criterio de validez] de las Tischgespräche nos permitirá también identificar obras de otros autores que desarrollan la ideología NS en la misma dirección que la verdadera "filosofía" de Hitler y que, por tanto, acaso pudieran ser añadidas al canon de una ideología NS. Un ejemplo lo tenemos en la obra del biólogo y antropólogo Hans F. K. Günther. También podríamos aplicar el mismo método al "clásico" de Alfred Rosenberg Der Mythus der 20. Jahrhunderts, que fue considerado por algunos el autor de la "filosofía" del NS cometiendo el error metodológico que, precisamente, intentamos enmendar aquí. Pero de ello no se puede derivar alegremente que algunos aspectos del trabajo de Rosenberg, y siempre con el "documento T" como criterio de convalidación, deban ser abandonados, despreciados y olvidados en cuanto fuente de conocimiento sobre la verdadera ideología NS. En todo caso, aquéllo que decide el rango canónico del texto son, en última instancia, las Tischgespräche. Tal aseveración no se puede confundir con el abuso interpretativo de atribuirme que "sólo tengo en cuenta las Tischgespräche", con carácter excluyente. Una cosa es que las Tischgespräche operen como criterio de convalidación de un texto a efectos ideológicos, otra que sólo aquéllas constituyan la fuente exclusiva de la ideología NS. 

Aclarado esto, también queda claro que, a la luz del documento T, podremos ponderar documentos "del otro bando", como las supuestas conversaciones de Hermann Rauschning con el Führer. Consideradas apócrifas o dudosas por la mayoría de los historiadores, a la luz de las Tischgespräche no pueden constituir una pura invención, porque, a tenor de la fecha en que fueron publicados, adelantan muchos temas y enfoques ideológicos de las Tischgespräche que a la sazón eran absolutamente desconocidos por el púbico. Esto no significa que debamos aceptar en bloque el Hitler speaks de Rauschning, sobre todo en aquellos aspectos en que entra en conflicto frontal con el documento-clave, el documento T, las Tischgespräche. Así que, en el caso de Rauschning, cuando alguna de sus manifestaciones coincida con las temáticas de las Tischgespräche, daremos por válida la tematizción misma. Conviene recordar que la obra de Rauschning contiene elementos propagandísticos, en este caso antifascistas, que deben ser detectados y puestos en cuarentena bajo ese concepto de la misma forma que, a efectos metodológicos, damos idéntico tratamiento a la propaganda política del Mein Kampf. 


Traducción castellana del Zweites Buch
bajo el título apócrifo de Raza y destino. 
¿OTRO DOCUMENTO FUENTE? 

Debemos plantearnos ahora si podría existir alguna otra fuente de la "filosofía" de Hitler con el mismo rango o mayor incluso que las Tischgespräche. Y la respuesta es quizá. Me refiero al Zweites Buch de Hitler. La única ventaja de las Tischgespräche (1941-1943) respecto del Zweites Buch (1928) sería que aquéllas son posteriores en trece años al "segundo libro" (el "primero" sería "Mi lucha") y el Führer, que es autoridad y fuente última incontestable en la determinación de la ideología NS, podría haber cambiando de opinión después de tantos años. Sin embargo, todo indica que el núcleo de la verdadera ideología de Hitler permaneció estable desde su llegada al poder. Cuando llegue el momento y, una vez concluido nuestro trabajo exegético con el "documento T", abordaremos el análisis del "documento Z", en el bien entendido que éste podría constituir una seguna fuente original acreditada para la determinación de la "ideología NS". 

Dificultad del Zweites Buch, respecto al documento T, es que aquél no se pretende una ideología integral o siquiera fundamental del NS, sino ante todo un documento doctrinal de la política exterior del Tercer Reich. Así que las mayoría de las cuestiones pertinentes a la hora de establecer los fines últimos del NS, en relación con los cuales la geoestrategia hitleriana era sólo un medio, quedan omitidos o gravemente desenfocados en el Zweites Buch. La erradicación del cristianismo es aquéllo que Hitler esperaba poder implementar sólo después de ganar la guerra. Y a dicha materia, la de esta tarea militar y diplomática previa, dedica su "segundo libro", pero los fundamentos filosóficos del proyecto histórico nietzscheano y anticristiano de Hitler sólo quedan documentados en las Tischgespräche. 

Otra objeción que podría hacérsele al Zweites Buch es que era un libro destinado a la publicación antes de que el Führer llegara al poder y, por tanto, que se le aplican las mismas restricciones metodológicas que al Mein Kampf. No en vano se consideró a este libro la "continuación" del best seller de Hitler. Si así fuere, el criterio último de convalidación ideológica debería reservarse al documento T. De momento no nos pronunciaremos sobre estas cuestiones. Habrá, como es lógico, que examinarlas y documentarlas primero de forma sistemática

Más aclaraciones: el título "Raza y destino" del Zweites Buch en la traducción castellana, que yo sepa, es completamente apócrifo, aunque quizá pueda alguien aclarar o justificar los criterios del editor español al respecto. Con ello no pretendo afirmar que dicha elección constituya una deformación del pensamiento expresado en la obra, antes bien, de ese título emanan resonancias semánticas bien concordantes con la auténtica "filosofía" de Hitler, pero considero que lo más serio y riguroso, desde el punto de vista de la cientificidad, habría sido mantener el texto -nunca publicado por Hitler por razones que tal vez refuercen nuestro planteamiento metodológico-, sin título. Esta decisón hubiera sido más fiel a la circunstancia patente de la abismal separación entre el discurso público de Hitler y su discurso ideológico, el cual habría horrorizado a la mayoría de los cristianos alemanes por las mismas razones que Nietzsche expuso virulentamente a la sazón, pero no contra Alemania en sí o como nación, sino contra sus compatriotas contemporáneos indignos de los "alemanes fuertes". 

HITLER ANTICRISTIANO Y NIETZSCHEANO

De la lectura del documento T se desprende que Hitler despreciaba y odiaba profundamente el cristianismo y esperaba extirparlo de Alemania, una vez terminada la guerra, en un par de generaciones. Las manifestaciones del Führer al respecto son inequívocas y no dejan lugar a dudas ni posibles apelaciones de los ridículos creyentes con esvástica. El rechazo hitleriano no se limita a la Iglesia, sino al cristianismo en cuanto tal, y sólo deja un resquicio de duda, aunque muy marginal, en relación con la figura de Jesús de Nazaret. Pero este matiz, acreditativo también de pronfunda huella nietzscheana, es considerado históricamente irrelevante para la caracterización del cristianismo, aborto ideológico acuñado, según Hitler, por el fariseo Saulo de Tarso y cuyos rasgos, hasta la actualidad, mostraríanse por tanto intrínsecamente judaicos. En ningún momento a lo largo de las quinientas páginas de las Tischgespräche plantea Hitler ni una sola vez la posibilidad de regenerar el cristianismo desde la figura de un presunto Cristo ario, porque incluso esa doctrina de la arianidad de Jesús, si bien no negada taxativamente, es puesta en duda al final de las Tischgespräche. Dicha duda razonable, en plena concordancia con la actitud del filósofo Friedrich Nietzsche pero que para Goebbels hubiera resultado herética, constituye la última palabra, por decirlo así, del documento T y, por ende, de la "filosofía" de Adolf Hitler. 

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica, 3 de septiembre de 2017

DOCUMENTOS ANEXOS

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/09/david-irving-convalida-las.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/consecuencias-de-las-tischgesprache.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/adolf-hitler-sobre-el-cristianismo-2-el.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/adolf-hitler-sobre-el-cristianismo-la.html

AVISO LEGAL

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2013/11/aviso-legal-20-xi-2013.html

viernes, septiembre 01, 2017

AUTENTICIDAD DE LAS "CONVERSACIONES DE SOBREMESA" (TISCHGESPRÄCHE, BORMANN-VERMERKE O MONOLOGUE) DE ADOLF HITLER (2). DAVID IRVING CONVALIDA EL DOCUMENTO

David Irving
















Nada menos que David Irving. Enlazo abajo un artículo redactado desde la perspectiva nazi en el cual se discrimina entre historiadores fiables y no fiables en el tema de Hitler. La lectura del texto evidencia que, para su autor, el criterio de validez lo fija David Irving. Quien, por cierto, fue el que experto que desacreditó los falsos diarios de Hitler, lo que ilustra a los asnos y permite recordarles que existe una técnica de autentificación de documentos capaz de detectar los fraudes. Pues bien, ¿qué opina Irving sobre las conversaciones de sobremesa de Hitler? 

LA FUENTE MÁS AUTÉNTICA Y FIABLE PARA CONOCER LA VERDADERA "FILOSOFÍA" DE HITLER

Pasen y vean, señores nazis cristianos y evolianos, dos fragmentos sólo:  

Fragmento 1

«El contenido de Las Conversaciones de Sobremesa es más importante en mi opinión que "Mein Kampf", y probablemente incluso más que su Zweites Buch (1928). Es Hitler no adulterado. Él se explaya en prácticamente cada tema bajo el Sol, mientras sus generales y personal privado están sentados pacientemente y escuchan, o fingen escuchar, los monólogos. Junto con el cautivante libro de sir Nevile Henderson de 1940 El Fracaso de una Misión: Berlín, 1937-1939, éste fue uno de los primeros libros que leí, cuando tenía doce años: "Las Conversaciones de Sobremesa" constituyen una excelente lectura para la hora de acostarse, ya que cada "comida" ocupa sólo dos o tres páginas. Mi copia original, que le hurté a mi hermano gemelo Nicholas, fue incautada junto con el resto de mi biblioteca de investigación en Mayo de 2002» (sic).

Fragmento 2

«He incursionado en el Mein Kampf, pero nunca lo he leído: fue escrito sólo en parte por Hitler, y ése es el problema. Más importantes son el Zweites Buch (1928), que él escribió de su propia mano, y Las Conversaciones de Sobremesa de Hitler, los memorándums diarios que primero Heinrich Heim (el ayudante de Martin Bormann, a quien entrevisté) y luego Henry Picker redactaron al lado de su mesa, y las similares conversaciones de sobremesa registradas por Werner Koeppen (que fui el primero en usar, en La Guerra de Hitler)» (sic).


¡Asombroso! ¡Hitler no adulterado! ¡Más importante que el Mein Kampf (estoy totalmente de acuerdo)! Creo que quienes cuestionaban la autenticidad del documento han quedado en evidencia. A partir de ahora tendrán que elegir entre ser nazis y ser cristianos. Algo que venía afirmando desde hace mucho tiempo, pero, por supuesto, a los cristianos les resbalan los razonamientos, las fundamentaciones, los hechos objetivos... Se deben a la fe... en su inmortalidad personal. ¡Generosos estos muchachos que se consideran a sí mismos arios antisemitas pero son judaicos al cien por cien incluso en su antisemitismo bíblico! Así que apelo a la -para ellos- autoridad de Adolf Hitler. ¿Van a negar, en efecto, que el Führer tiene que representar para los nazis la última instancia espiritual sobre aquéllo que el NS deba ser? Espero que esta vez reconozcan, por tanto, que estaban equivocados (es broma, no lo reconocerán nunca). Pero no se apuren, una vez ya convalidado el documento seguiré informando sobre las Tischgespräche, para que tomen conciencia de que Hitler despreciaba todo lo que representa la extrema derecha ultracatólica (o evoliana) española. La cosa, por tanto, sólo acaba de comenzar.

Jaume Farrerons
La Marca Hispànica, 1º de septiembre de 2017

DOCUMENTOS ANEXOS

Fuente de los fragmentos de David Irving citados supra:

http://editorial-streicher.blogspot.com.es/2015/06/acerca-de-las-biografias-de-hitler.html

Más sobre el anticristianismo de Hitler:

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/consecuencias-de-las-tischgesprache.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/la-autenticidad-de-las-conversaciones.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/adolf-hitler-sobre-el-cristianismo-2-el.html

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2017/08/adolf-hitler-sobre-el-cristianismo-la.html

AVISO LEGAL

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2013/11/aviso-legal-20-xi-2013.html