en memoria de los 800.000 soldados alemanes prisioneros exterminados por los aliados occidentales

lunes, octubre 29, 2012

La alta finanza sionista toma el poder en Europa

Foto de los golpistas.
El famoso golpe de Estado de la Cifuentes se ha producido ya. Pero lo han perpetrado los correligionarios de la propia Cifuentes y a escala europea. En otras palabras: la mismísima Cifuentes era la golpista por las fechas en que acusaba de golpistas a los promotores del 25 S. El putsch, que el carácter antidemocrático del Tratado de Maastricht y las instituciones comunitarias habían preparado a lo largo de décadas, es un hecho (denomínase MEDE la monstruosa criatura y nació el pasado 8 de octubre). Además, está provocando otros coups d'état, consecuencia de la fechoría matriz, en Grecia, Italia y... España. La secesión de Cataluña es sólo uno de los escenarios locales de la ensordecida, alevosa y criminal toma del poder político por parte de la oligarquía financiera. Aquí, gracias a la extraordinaria estupidez de los catalanistas, y a diferencia del resto de Europa, donde la oligarquía avanza de puntillas, se alzará el Hombre de la Tijera ruidosamente en volandas de muchedumbres narcotizadas por 30 años de lavado de cerebro pseudo nacionalista. Quien nos trae el neoliberalismo es, en efecto, Artur Mas, pero los principales y futuros perjudicados por los recortes, ya sodomizados además repetidas veces para que no les quepa ninguna duda razonable sobre lo que les espera, aplauden al traidor como liberador de una inexistente "opresión" madrileña. Nunca tantos ilotas estuvieron tan contentos con su propia desgracia.

Artur Mas dixit (29 de octubre de 2012, "El País", p. 12):
Nuestra transición nacional hacia el Estado propio pasa necesariamente por seguir formando parte de Europa, y el primer paso es cumplir las obligaciones que fija la UE. Asumiremos la gestión de la Tesorería General de la Seguridad Social y de las cotizaciones, de manera que nos permitan hacer un mercado de trabajo más dinámico y creador de puestos de trabajo.
Ya sabemos cuál es el significado de estas afirmaciones en términos de doctrina neoliberal: MEDE y desregulación laboral. Pero a la hora de comerse el pastel en su casa, el "patriota" Mas no escatima. Y, por supuesto, !sueña Artur con las llaves de todas las tesorerías, ya sabemos para qué!

¿Puede un defraudador y
corrupto liderar una nación?
La denominada "crisis económica" ha sido provocada expresamente desde oscuros cenáculos y logias para poder implementar aquello que Naomi Klein denomina "la doctrina del shock". Había que generar en Europa una "situación histórica" que legitimara el "estado de excepción" desde el cual argumentar "medidas extremas necesarias" que en condiciones normales la gran masa de la ciudadanía europea no aceptaría. Dichas medidas, de índole neoliberal, tienen como finalidad desmantelar el denominado "Estado social y democrático de derecho", una carcasa propagandística construida después de la Segunda Guerra Mundial y concebida para evitar el avance del comunismo o el retorno del fascismo, pero en beneficio de la oligarquía occidental, no de "la gente", como nos han hecho creer hasta hoy. Ahora bien, el montaje de cartón piedra, que jamás fue una democracia, ya no es necesario, sino harto molesto, un engorro para los planes oligárquicos de dominación mundial.

Se necesita, además, una Europa dócil, absorta en sus propios problemas económicos internos, de cara a los grandes acontecimientos que espéranse con fervor en Oriente Medio: la construcción de Eretz Israel (que, en la mente transtornada de los sionistas, debe preceder a la llegada del Mesías). La única amenaza política que por nuestros pagos pesaba sobre ese proyecto delirante era la posible reacción de los pueblos europeos en solidaridad con Palestina. Pero si conocemos el mismo tipo de miseria que las chozas del Brasil, quizá ya no tengamos ni tiempo ni ganas para ocuparnos de los lejanos y ajenos asuntos de la Tierra Prometida.

Nunca tantos esclavos congratuláronse tanto 
con su propia desgracia.
El golpe de Estado se concreta en el llamado MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad), una suerte de FMI continental que eleva hasta cimas hasta ahora inéditas la naturaleza opaca, antidemocrática y bochornosamente oligárquica de las instituciones de la Unión Europea. Para que nos hagamos una idea de lo que el MEDE es, puede decirse que se trata de un instrumento de chantaje político, apoyado en la deuda soberana, que forzará a los Estados deudores a adoptar ciertas medidas económicas neoliberales si quieren seguir recibiendo créditos para pagar... los intereses de una deuda provocada por los propios prestamistas. Véase al repecto la noticia, muy edulcorada, de "El País":

http://elpais.com/diario/2011/03/26/economia/1301094003_850215.html

El MEDE, vinculado al proyecto Euro Plus, o sea, al "fortalecimiento" de la moneda única, establece unos requisitos muy claros que incluso "El País" (órgano de Goldman Sachs) reconoce abiertamente con total desparpajo:
El Pacto por el Euro Plus consiste en una serie de compromisos que deben asumir los miembros del euro y los demás países de la UE que voluntariamente deseen suscribirlo para impulsar la competitividad (a base de la contención salarial), fomentar el empleo (reformas del mercado laboral); asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas (control del gasto en pensiones, sanidad y prestaciones sociales) y reforzar la estabilidad financiera (reforma de la supervisión y nuevas pruebas de resistencia a la banca). (El País, 26 de marzo de 2011).
Todo esto ha sucedido sin que la gente, en general, se entere o sea plenamente consciente de las implicaciones de hechos y noticias "sin importancia", pero los políticos profesionales de la casta sí que se enteran (!vaya si se enteran!) y están actuando -ejemplar es el caso catalán- en consecuencia. Dentro del grupo de países que deben ser sometidos a la doctrina del shock, los siguientes después de Grecia e Irlanda son Italia y España. En estos momentos es España el Estado que se encuentra en el centro del huracán... Las veleidades secesionistas de Cataluña forman parte de los elementos tormentosos, pero todavía no está muy claro si la marca "España" va a seguir funcionando como hasta ahora o si la zona peninsular quedará fragmentada en micro-estados más manejables, entre ellos Cataluña y el País Vasco. En cualquier caso, el MEDE significa algo así como un gobierno económico de banqueros, pero un gobierno no electo y completamente "privado"Organismo oligárquico neoliberal, sionista y criminal para el allanamiento del pueblo de Europa sería su definición más cautelosa.

El MEDE se puso en funcionamiento, como digo, el 8 de octubre de 2012. Según informa "El Triangle" el 19 de octubre de 2012,
(...) asumirá las competencias de gestionar el crédito en los estados miembros -el fondo de rescate-, y nacido con unas peculiares condiciones: sus propiedades y activos disfrutan de inmunidad total ante los estados de la UE y son ajenos a cualquier control de las instituciones de las democracias estatales; y sus integrantes -del director a cualquier empleado- están exentos de cualquier tipo de proceso legal por sus actividades vinculadas con el MEDE.
 
Nadie podrá investigar al MEDE. Sus miembros no rinden cuentas ante el poder judicial, pero gobiernan Europa. Más o menos como el rey de España, pero en este caso es el usurero el que toma el poder en todo el continente, y no precisamente como monarca constitucional, que reina "pero no gobierna", sino como monarca absoluto. Es el triunfo de la alta finanza sionista pronosticado por  Hitler. Que quienes hoy mandan abonen con sus actos al archi-enemigo nazi es su mayor vergüenza. Los representantes políticos electos de la "democracia", en primer lugar la casta anti-alemana de ocupación de Alemania (que trabaja activamente para que toda Europa odie a este país como causante y beneficiario "nazi" de la crisis, algo que ha podido verse en las manifestaciones de indignados de Grecia) son los únicos responsables de semejante ignominia, son ellos efectivamente quienes signan la entrega de sus respectivos estados a la oligarquía sionista transnacional.

Para aquellos que sospechen que todo lo dicho es una exageración, nada menos que Jürgen Habermas, alguien poco sospechoso de fascismo (no como nosotros, asesinos SS convictos y confesos), ha afirmado que estamos ante un golpe de Estado financiero a ambos lados del Atlántico:
En su nuevo libro titulado Zur Verfassung Europas (Sobre la Constitución Europea) Jürgen Habermas, el miembro más relevante de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt, describe cómo la presión de la crisis y la histeria de los mercados han aplastado la democracia dentro de la Unión Europea. El poder ha dejado de pertenecer a los ciudadanos y se lo han apropiado instituciones como el Consejo Europeo, cuya legitimidad democrática es bastante cuestionable. Habermas sugiere básicamente que los tecnócratas han llevado a cabo, eficaz y silenciosamente, un golpe de estado financiero. Está ocurriendo algo inesperado: un retroceso democrático a ambas orillas del Atlántico.
El MEDE culmina las tareas del Consejo Europeo en aplicación del Tratado de Maastricht: la imposición a Europa de la doctrina neoliberal, el fin del "modelo europeo" heredado, en última instancia, del fascismo (Keynes se limitó a plagiar a Hitler). Sólo le faltaba añadir a Habermas, pero ese hueco ya lo cubre Petras, quién es el autor o sujeto del golpe de Estado y sus relaciones con el sionismo. A ellas nos hemos referido en otras entradas y seguiremos ampliando la información con nuevas posts de la serie "Milton Friedman y la ideología oligárquica".

Todo esto está pasando de verdad. No es un sueño. Despertad, compatriotas, o pronto será demasiado tarde. En la tiranía que se acerca, seréis esclavos, no hombres libres.

DOCUMENTACIÓN ANEXA

Texto completo del Tratado MEDE:

http://www.eurozone.europa.eu/media/582869/01-tesm2.es12.pdf

Significado del Tratado MEDE (que confirma los temores de Habermas expresados en 2011):

http://financialred.com/mede-o-la-impunidad-del-poder-absoluto/

El pasado 8 de octubre comenzó a funcionar el MEDE, siglas que responden al nombre de Mecanismo Europeo De Estabilidad. Se puede definir al MEDE como una nueva institución financiera gubernamental que viene a asumir las funciones que temporalmente desempeñaron el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera.

En principio el MEDE nace con el objetivo de facilitar ayuda financiera en forma de préstamos a aquellos países de la Zona Euro que sufran graves problemas de financiación. Una ayuda financiera que sólo se activará tras la petición del país en cuestión, y tras la cual un grupo formado por la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo evaluarán las necesidades de financiación, procediendo a negociar las condiciones de financiación.

El núcleo central del MEDE, encargado de tomar las decisiones de mayor transcendencia, está formado por los ministros de Economía y Finanzas de los diferentes países de la Zona Euro, siendo su Director Ejecutivo el alemán Klaus Regling.

Aunque su capacidad real de préstamo será de 500.000 millones de euros, el MEDE está dotado de 700.000 millones de euros. De esta cantidad, 80.000 millones de euros serán aportaciones directas de capital de los estados miembros de la Zona Euro, mientras que los 620.000 millones de euros restantes son aportaciones de esos mismos estados en forma de avales de capital movilizable. Como la aportación de cada estado es proporcional al peso que se tenga en el Banco Central Europeo, a España le corresponderán aportar 9.523 millones de euros en capital desembolsado y otros 73.804 millones de euros en forma de garantías y de capital movilizable.

Impunidad e inmunidad total frente a los estados

Si aparentemente el MEDE es la última institución creado bajo la excusa de los rescates financieros, tras la lectura del Tratado que lo constituye descubriremos un gran número de aspectos preocupantes y alarmantes que nos aclaran por qué esta institución ha sido creada a la sombra de opinión pública europea.

El verdadero rostro del MEDE es el de un monstruo que se erige como un Estado absoluto, como el único Estado realmente soberano, situándose por encima de cualquier legislación estatal.

El patrimonio del MEDE, sus propiedades y sus activos, poseen una inmunidad judicial total frente a cualquier tipo de acción judicial del resto de los estados miembros. Su patrimonio no podrá ser objeto de investigación, requisa, confiscación, expropiación o cualquier otra forma de embargo o ejecución resultante de alguna acción ejecutiva, judicial, administrativa o legislativa.

Asimismo, los activos del MEDE están exentos de cualquier tipo de restricción, regulación o medida de control de cualquier naturaleza. Respecto a sus archivos y todos los documentos que le pertenezcan o estén en su posesión, serán totalmente inviolables.

Además, los locales del MEDE serán inviolables, y su personal goza de inmunidad jurisdiccional en relación con sus actuaciones. Por otro lado, el patrimonio y los ingresos del MEDE están exentos de cualquier fiscalidad, mientras que los salarios y los emolumentos de sus miembros quedan exentos de todo impuesto nacional sobre la renta.

Esta inviolabilidad de sus activos y archivos, y la inmunidad de sus altos cargos, que no podrán ser juzgados ni investigados por sus actividades profesionales, nos sitúa ante una suerte de Estado virtual que goza de un status superior al del resto de estados miembros. Una especie de golpe de estado financiero, uno más, bajo la ya eterna excusa de la crisis y sus rescates.
 

viernes, octubre 26, 2012

Golpe de Estado oligárquico en Cataluña

Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España
 
Constitución Española
Artículo 30
 
 
 
 













En España, hablar frívolamente de golpismo no es una novedad. Fíjemonos en el bochornoso espectáculo desencadenado a consecuencia de una manifestacíón ante el Congreso de los Diputados del pasado 25 de septiembre. La delegada del gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes Cuenca, alias la susodicha, que había autorizado la manifestación, la calificó sin embargo de golpe de Estado y denunció a los manifestantes por decenas de delitos. El juez Pedraz archivó la denuncia a la primera de cambios (no observaba transgresión penal alguna) y argumentó "la decadencia de la clase política", un hecho que el magistrado se limita a constatar (y que los propios términos psiquiátricos de la querella del Ministerio de Interior avalan, precisamente). Al parecer, Cristina Cifuentes padece "ideas delirantes" y sostiene (nada menos que en Intereconomía) haber detectado una conspiración "nazi de ultraizquierda" que controlaría los hilos detrás de las movilizaciones, y esto sólo porque el inofensivo filósofo jubilado Jaume Farrerons (presidente de INTRA) colgó decenas de mensajes de Facebook en la página web de los indignados. Que una conspiración "nazi de ultraizquierda" (se reconoce el perfil de la INTRA) intentara apoderarse por la fuerza de la cámara legislativa es algo enorme, hay que tener una base para sostener semejantes afirmaciones ante los medios de comunicación y encima como representante oficial de un ejecutivo estatal... Además, a la delegada Cifuentes le entra un ataque de histeria cuando le preguntan por su marido, parece así evidente que en realidad lo que esta señora necesita es una baja médica:
La delegada de Gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, ha abordado con tranquilidad los preparativos de seguridad de cara a las protestas del 25-S, pero ha perdido los nervios en la radio cuando se le ha preguntado por la situación judicial de su marido, que destapó ELPLURAL.COM. El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (B.O.C.M.) declaró a su esposo, Francisco Javier Aguilar Viyuela, en "ignorado paradero" a la hora de afrontar una condena judicial.
 
No es de extrañar que el juez Pedraz archivara el bodrio jurídico de Cifuentes, auténtica película de ciencia-ficción, fruto de una mente desequilibrada, por el que debería dimitir la pepera. O, como poco, afrontar una querella por injurias y calumnias, pues el deshonor que arrojó sobre los convocantes del 25-S -!nada menos que un golpe de Estado nazi!- es una patente imputación paranoica de delito sin ningún fundamento. Pero no, en respuesta al auto de archivo, el Partido Pulpolar acusó al magistrado de la Audiencia Nacional de "pijo ácrata", "inaceptable", "indecente", "intolerable"... !Como lo oyen! Todo esto ha sucedido hace muy poco en España. Mientras tanto, quienes realmente amenazan al Estado son miembros de la casta política y pactan habitualmente con el PP catalán para ensordecer escándalos de corrupción en esta comunidad autónoma. Quizá aquello que Cristina Cifuentes creyó percibir existe realmente, pero viene de otro lado, no de los alrededores del Congreso de los Puteadores, sino de mucho más lejos, a saber, de Barcelona, y está siendo cocinado -concretamente- en el "musical" Palau de la Generalitat...

Pero empecemos por el principio.

Informa hoy la prensa que un quiosquero de Granada de 54 años se ha suicidado ante el inminente desalojo de su domicilio, del que iba a ser desahuciado a las pocas horas por la fuerza a manos de un "equipo de intervención".
 
La ley es la ley. No hubo compasión con este ciudadano, cuyos impuestos sirvieron, en cambio, para tapar los agujeros financieros de los bancos que han provocado la crisis, o sea, la causa que, precisamente, impídele pagar la hipoteca y desencadena finalmente su tragedia personal. Los bancos son unas entidades dirigidas por privilegiados (con pensiones de 11 millones de euros) de los que el gobierno sí se "apiada", por la sencilla razón de que son los que sufragan las campañas electorales que permiten  el acceso al poder a los partidos corruptos y, por ende, el acceso de la oligarquía al dinero de las arcas públicas que luego compensará, con creces, aquella auténtica "inversión" de los usureros.
 
La justicia es así inexorable, pero únicamente con los pequeños, quienes "no importan". !Somos la mayoría! La ley, empero, cuando conviene, mira hacia otro lado. El ejecutivo madrileño disfruta de la potestad de cagarse en ella, se llama indulto. Y la administración en sus más altos rangos alucina golpes de Estado donde no los hay, mientras finge ignorar los que realmente tiene delante de sus mismas narices.
 
El portavoz del gobierno catalán, por ejemplo, un "pez gordo" de esos que los "inversores" colocan en el "puesto" para joder bien jodidos a los ciudadanos, puede afirmar públicamene que no habrá marcha atrás en el proceso de destrucción del Estado español -pretensión que incurre en un presunto delito de sedición- y lo suelta con total desparpajo y chulería, mientras ingresa su abultada nómina (y complementos) como cargo de ese mismo Estado al que está traicionando a plena luz del día. Y lo peor de todo: !no pasa absolutamente nada! Una denuncia de Manos Limpias. El cobarde Rajoy farfulla que quiere "diálogo" con la banda de sediciosos que se ha apoderado del Palau de Generalitat; además, temblando, no deja de enviar dinero para que Felip Puig y todos los demás puedan comerse lubinas de 87 euros a costa de los presupuestos autonómicos -que de eso se trata con el celebrérrimo pacto fiscal- mientras la gente ya pasa hambre en la maravillosa Cataluña del govern dels millors.  
 
"la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles" 

¿Diálogo con el quiosquero? Nunca, por supuesto. Sin embargo, el quiosquero no era un delincuente, sino simplemente un hombre destrozado por los banqueros amigos de Rajoy y Mas. Ésa es toda la diferencia, no poca, a mi modesto entender. Francesc Homs delinque sin esconderse y Rajoy envía a la mafia catalana la cantidad que ésta exige, sin darse cuenta de que la extorsión "catalanista" no tendrá nunca fin. ¿Por qué tanto miedo, Mariano? La situación en Cataluña no requiere la intervención del Ejército Español para garantizar el respeto a las normas fundamentales del Estado. Basta con que la fiscalía actúe y aplique la legalidad vigente a todos por igual; incluso a los políticos de la casta corrupta culpables de esta falsa crisis que los ciudadanos estamos pagando con sangre, sudor y lágrimas (y hasta con el suicidio). El señor Homs tiene que ser denunciado e ir a declarar ante el juez competente, debe conocer las presons catalanes (tan lindas) de detectarse indicios razonables de delito y, sobre todo, debe cesar en el cargo de manera fulminante. Si Homs se negare a responder ante la justicia, los Mossos d'Esquadra -repito, los Mossos d'Esquadra, un cuerpo tan estatal como la Generalitat misma- habrían entonces de detenerle y enviar, si necesario fuere, un equipo de intervención a su domicilio. Como en el caso del quiosquero, pero ahora con razón, con toda la razón del mundo.


Quizá el procesamiento de Homs consiga que Artur Mas recapacite y no sea necesaria la suspensión constitucional de la autonomía catalana. Tal vez con la detención, enjuiciamiento y encarcelamiento de los traidores a la nación -criminales de derecho común por éste y otros muchos motivos- que en la actualidad ocupan las poltronas del gobierno de la Generalitat de Catalunya, nos ahorremos, precisamente, una postrera intervención del ejército e incluso un presumible baño de sangre. Pero si Rajoy deja pasar las horas es porque él mismo es un delincuente, toda la casta parlamentaria española lo es, por activa o por pasiva, y espera dar su propio golpe de Estado silencioso, similar al que se ha producido ya en la Unión Europea, Grecia e Italia hace unos meses. No siente Rajoy la pasión de ley que el ciudadano honrado lleva en las venas, pues por motivos distintos a los que afectan en estos momentos a Homs podrían caer en la trena prácticamente todos los miembros del estamento político profesional de este país. Falta, pues, la legitimidad política y moral, circunstancia que impide ejecutar una legitimidad meramente jurídica. Rajoy no la tiene, aquélla, ni, de hecho, la ha tenido nunca, aunque cada día menos que ayer. Es la debilidad objetiva, la putrefacción del Estado español, que comienza en la cúpula del Estado y desciende hasta la última alcaldía, la que impide reaccionar a Rajoy. Los nacionalistas catalanes son conscientes de esa española debilidad y abusan de ella en calidad de primeros corruptos del Reino (más corruptos incluso que cualquier corrupto valenciano, porque justifican su hediondo negocio con la senyera y lo institucionalizan a los ojos de millones de personas). En España un corrupto es un corrupto, en nuestra amadísima Cataluña un corrupto es un patriota. !Ahora ya conocemos las consecuencias de este importante matiz! Artur Mas, pese a su historial vergonzante y pestilente, disfruta de un apoyo social del que carecería cualquier otro político en idénticas circunstancias. Por eso puede el president robar 400.000 euros y dárselos a su mujer, mientras Homs vocifera que quiere más dinero o se separa de España, y que rompe la baraja incluso si le dan la "pastorra" chantajeada. De manera que cada nuevo desplante de CiU al gobierno de Madrid -con escenas bochornosas, verbi gratia las amenazas de Puig de utilizar a los Mossos d'Esquadra en su patético putsch oligárquico- deja a España en una situación de mayor descrédito todavía, si cabe, ante Europa y el mundo entero.
 
Portavoz local del poder oligárquico transnacional.
¿Independencia? ¿Nacionalismo? ¿Patriotismo?
!Y un higo! !Hedor a Sión y a... corrupción!
La Constitución Española está herida de muerte. Ya no se cumple, y no la cumplen los primeros que tendrían que encarnarla, los políticos profesionales, aquellos energúmenos que cobran para dar ejemplo de legalidad, entre otras cosas, pero ya sabemos a qué se dedican en realidad. Tanto los nacionalistas que desafían el orden legalmente establecido, cuanto los gobernantes y otros órganos administrativos e institucionales que consienten ese "órdago", están traicionando la suprema norma del Estado. ¿Debemos los ciudadanos obedecer a una Ley que no respetan ni sus propios representantes electos? ¿Tenemos que acatar una notificación de desalojo de nuestra vivienda cuando el fundamento legal último -constitucional- de esa resolución judicial, injusta donde las haya, se está derrumbando en tiempo real ante nuestros propios ojos?


"la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado"

 
El quiosquero granadino no debía haberse suicidado, hubiera podido pedir ayuda al resto de los ciudadanos de este país que todavía se llama España. Existe el poder constituyente, el cual precede a los tres poderes del Estado (legislativo, ejecutivo y judicial), porque los hace posibles. Es todo lo que nos queda a los modernos del concepto clásico de autoridadLos ciudadanos, el pueblo español, han de llegar a ser conscientes de que, según el texto legal, ellos, y no los fantoches con escaño, son los genuinos depositarios de la soberanía, es decir, del poder constituyente o autoridad última de la Ley. Todos los ciudadanos tienen "el derecho y el deber de defender a España" (CE, art. 30), no sólo los militares, también los civiles somos sujetos de dicha prerrogativa ontológica, ética y jurídica inalienable. Si el gobierno de Madrid no reacciona ante los presuntos actos de sedición del ejecutivo autonómico catalán, los ciudadanos tendrán el derecho de exigir la abdicación del rey y de promover un proceso constituyente que restablezca los fundamentos trascendentales de la legalidad. De espaldas a dichos fundamentos, la civilización no es posible y es la civilización la que está siendo atacada cuando se habla de "crisis económica". No existe crisis económica alguna, sino liquidación pura y dura de la democracia liberal por parte de la oligarquía sionista transnacional. Precisamente, un "golpe de Estado" que en Cataluña adopta formas oligárquicas locales muy peculiares: se perpetra en nombre de la "libertad", de la "independencia", pero quienes lo lideran son, con todas las palabras, una pandilla de ladrones perfumados. A pesar de la última derrota sufrida ante Madrid en la batalla por Eurovegas, que el propio Artur Mas atribuyó a influencias judías, no cabe duda de que la oligarquía autóctona de este principado bananero trabaja para ganarse la confianza de Tel Aviv en el proyecto de destrucción del Estado español, país aliado del demonio Adolf Hitler y culpable de una ignominiosa expulsión de los hebreos (siglo XV) que representara, por decirlo así, su acta fundacional. CiU y sus amigos juegan ya la carta "antifascista" España=Fascismo. !No lo duden! Y si no, al tiempo.
 
Bien por mal, acaso la apertura de un proceso constituyente permita abolir las leyes que han llevado al suicidio del quiosquero granadino. Porque el quisquero granadino no se dio cuenta de su verdadera importancia, creyó que siendo "nadie" no era nada, pero precisamente ese "nadie" es el pueblo español, somos todos. Ese nadie representa, en la resolución que rompe con la comuna cotidianista y se constituye como "grupo de combate", más que cualquier delincuente escañonado de CiU, porque es la comunidad devenida nación autoconsciente. Y ostenta, tal sujeto trascendental constituyente ontológico, el poder legítimo para impedir las criminales bravatas de Homs, la delincuencial pasividad de Rajoy y, en fin, ostenta también la facultad de abolir las malas leyes que arrastran a la ruina de la ciudadanía toda. Puede el pueblo actuar en ese sentido, siempre pacíficamente y respetando la legalidad, pues hay algo que el sistema oligárquico transnacional -verdadera causa de nuestras desgracias- no será capaz impedirnos abiertamente, a saber, expresar nuestra "opinión", o sea, aquí, pronunciar la sagrada palabra fundante del Estado, que es el silencio resuelto a la muerte. Y si nuestra palabra, logos, mayoritaria, manifestada torrencialmente en la calle, es que "se terminó" esta vergüenza de espectáculo con payasos y corruptos haciendo literalmente lo que les da la gana, pisoteando la ley con total impunidad, saqueando el erario público, destruyendo la unidad de la nación, etc., el rey tendrá que abdicar. Ha llegado la hora, ciudadanos, o actuamos o se nos comen vivos esos mafiosos que tienen secuestrados los órganos legislativos y ejecutivos de la Nación Hispánica. Es necesario pasar de las palabras a los hechos; la ley todavía vigente nos obliga a asumir esta responsabilidad de primera magnitud: impedir una guerra civil que se saldará con sangre del pueblo.

Una vez más, puede acreditarse que el auténtico nacionalismo es revolucionario e inseparable de la verdad.

La Marca Hispánica, 26 de octubre de 2012

DOCUMENTACIÓN ANEXA:

Léase primero la entrada:

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/08/la-mafia-catalana-se-desangra-chorros.html

Y ésta es la "independencia" que nos espera cuando la mafia catalana domine ya sin excepción todos los juzgados, incluidas las segundas instancias de apelación que actualmente tienen sede en Madrid:

http://javiercoria.blogspot.com.es/2012/09/denunciar-la-corrupcion-se-paga-caro.html

http://www.lademandadevia.org/es/

CÓMO SE FABRICÓ LA MANIFESTACIÓN DEL 11 DE SEPTIEMBRE DE 2012 EN CATALUÑA:

http://www.vozbcn.com/2012/10/26/132336/mas-amplia-subvenciones-prensa/

http://www.periodistadigital.com/politica/autonomias/2012/06/25/artur-mas-cataluna-seby-nueva-york-bruselas-rajoy-de-guindos.shtml

CiU, EL MONTÓN DE MIERDA QUE PRETENDE "CONSTRUIR CATALUNYA"

http://www.vozbcn.com/2010/11/24/43358/mas-beneficiario-fondos-evadidos/

http://www.vozbcn.com/2012/06/01/116355/policia-probada-ilegal-convergencia/

http://elpais.com/diario/2000/03/16/catalunya/953172452_850215.html

http://elpais.com/diario/2000/09/20/catalunya/969412062_850215.html

http://elpais.com/diario/1998/10/07/agenda/907711201_850215.html

http://elpais.com/diario/1994/11/16/espana/784940404_850215.html

http://elpais.com/diario/2010/02/16/catalunya/1266286039_850215.html

http://elpais.com/diario/1995/06/14/espana/803080802_850215.html

http://www.vozbcn.com/2010/02/17/9898/unio-implicada-financiacion-ilegal/

http://elpais.com/diario/1994/11/09/economia/784335630_850215.html

http://www.vozbcn.com/tag/caso-pretoria/

http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Pascual_Estevill

http://elpais.com/diario/2006/09/27/catalunya/1159319256_850215.html

http://www.vozbcn.com/2009/10/29/8756/alavedra-prenafeta-banca-catalana/

http://www.vozbcn.com/2012/02/10/102017/vilarrubi-padrino-urdangarin-negocios/

http://www.vozbcn.com/2012/03/28/107416/tous-intermediario-generalidad-empresarios/

http://www.vozbcn.com/2012/04/19/110117/anticorrupcion-abre-causa-sola/

http://www.vozbcn.com/2012/05/03/112037/ciu-42-donaciones-anonimas/

http://www.vozbcn.com/2012/06/14/117720/nueva-condena-judicial-pujolismo/

LO QUE LES PASA A QUIENES OSAN DENUNCIAR

http://www.lademandadevia.org/?p=1

http://www.vozbcn.com/2012/10/24/131942/revista-cafeambllet-condenada-10000/




 

lunes, octubre 22, 2012

Milton Friedman y la ideología oligárquica (3)

John Maynard Keynes: "Todo el mundo sería un hedonista si pudiera. (...) Nuestros objetivos fundamentales en la vida eran sobre todo... el amor".
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Estamos siguiendo una vía indirecta hacia la comprensión política del neoliberalismo, fenómeno que poco tiene que ver con las cadenas de ecuaciones matemáticas de la obra académica de Milton Friedman. Primero hemos identificado aquella doctrina económica que, durante mucho tiempo, fue considerada la "negación" del ideario neoliberal, a saber, el keynesianismo. Pudimos comprobar también, empero, con estupefacción, que el "keynesianismo" no fue más que la forma "políticamente correcta" de designar y adaptar a los valores de las sociedades hedonistas europeas de posguerra un modelo socio-económico cuyo origen habría que rastrear en dos direcciones: 1/ la Alemania imperial bismarkiana; 2/ los fascismos o "socialismos nacionales" derrotados por la alianza liberal-comunista.
 
Dicho modelo suele denominarse pudorosamente "economía mixta" y, en el caso alemán, fue erigido por el nacionalsocialismo como baluarte para evitar el "contagio" europeo de la revolución bolchevique, con toda la barbarie que ésta implicaba y que a la sazón, estando ya perfectamente documentada antes del ascenso al poder de Adolf Hitler, provocó la justificada alarma de viejas naciones cultas como Alemania. Para los fascistas se trataba así de impulsar una sinergia entre los aspectos positivos del mercado, el patriotismo y el socialismo, con medidas correctoras y protectoras en favor de los trabajadores, todo ello bajo un Estado autoritario que frenase, mediante el uso de la fuerza si necesario fuere, el avance del comunismo y en defensa de la "civilización occidental". Desde luego, la opinión que los "liberales" tenían del fascismo en los años veinte y treinta en nada se parece a lo que nos cuentan ahora los neoliberales del cheque escolar. Veamos, por ejemplo, cómo describe Ludwig von Mises (el primer doctrinario histórico de lo que medio siglo después será el neoliberalismo) a los futuros aliados de EEUU e Inglaterra, los revolucionarios comunistas: 
Estas últimas concesiones al liberalismo desaparecieron cuando, concluido ya el gran conflicto, accedieron al poder los socialdemócratas marxistas, convencidos como estaban de que la era liberal-capitalista había concluido para siempre. La tercera internacional justifica cualesquiera medios que puedan, en su opinión, contribuir a la consecución de los fines perseguidos. Quien no comulgue íntegramente con la línea del partido, merece la muerte; amenaza que, desde luego, no deja hacerse efectiva, sin respetar ni edad ni sexo, en aquellas zonas donde los marxistas puedan libremente operar. / Esta mentalidad de aniquilar al disidente, recurriendo incluso al asesinato, ha dado lugar al nacimiento de amplios movimientos de oposición. Se les han abierto, de pronto, los ojos a los detractores antimarxistas del liberalismo. Porque éstos, hasta hace poco, admitían que, incluso en la pugna política, por agria que ésta fuera y por odioso que el contrario resultara, existían ciertas reglas que no podían ser transgredidas; nadie, por ejemplo, podía nunca recurrir al homicidio para imponer sus propias ideas. Por eso, mal que bien, respetaban los medios de expresión, escritos y orales, de la oposición. Pero, de pronto, advirtieron, sobresaltados, que habían surgido unas gentes que hacían mofa de todo lo anterior, hallándose dispuestas a emplear cualesquiera artes para triunfar (Mises, L., Liberalismo, Barcelona, 1994, pp. 68-69, original alemán Liberalismus, del año 1927).
 
¿Quiénes eran estos antimarxistas detractores del liberalismo a los cuales, de repente, se les habrían "abierto los ojos"? Pues precisamente, según Mises, los fascistas:
La idea fundamental de los aludidos movimientos, que cabe designar en términos generales como fascistas, de acuerdo con el nombre del correspondiente partido italiano, el mayor y más disciplinado, supone recurrir, en la lucha contra el socialismo, a los métodos despiadados y sin escrúpulos que él mismo emplea (Mises, L., op. cit., ibidem).
Y añade:
Los recientes desmanes y asesinatos de los soviets han hecho que alemanes e italianos olvidaran los tradicionales frenos de la justicia y la moralidad, lanzándose por el camino del sangriento contraataque. Los actos de los fascistas son reacciones reflejas, provocadas por la indignación que lo efectuado por los marxistas en todas partes desatara. Pasado el inicial momento de iracundia, sin embargo, el fascio ha ido moderándose, lo que seguramente se acentuará con el paso del tiempo (Misses, L., op cit., p. 70).
Los liberales apoyan de alguna manera a los fascistas, ¿por qué? Mises lo explica en 1927, pero, por ejemplo, "Intereconomía" nunca se atrevería a recordar fragmentos como los citados o el siguiente:
Hay quienes apoyan a los fascistas, pese a su programa intervencionista, por cuanto piensan que se detendrán a medio camino, sin alcanzar nunca los extremos destruccionistas, carentes de sentido, de los archienemigos de la civilizacíón, los comunistas (ibidem).
 
Ludwig von Mises: "Los actos de los fascistas
son reacciones reflejas, provocadas
por la indignación".
Desde luego, Mises ofrece una visión muy idealizada de los liberales, a los que presenta como caballeros respetuosos de la ley a pesar de las atrocidades que ya habían perpetrado mucho antes de que el comunismo existiera, pero lo cierto es que la barbarie comunista legitimó en su momento una contra violencia fascista y el temor al ocaso de la civilizacíón que el régimen de Moscú representaba por su mera forma de proceder menos que por sus ideas. No obstante, los países occidentales, liberales de pro, terminaron aliándose con la URSS contra Alemania. ¿Por qué? La excusa no puede consistir aquí en relatar una vez más "los crímenes cometidos a la postre por los fascistas", siendo así que, cuando se celebra esa alianza entre Occidente y "los archienemigos de la civilización" (1941), los bolcheviques ya cuentan en su haber con 13 millones de víctimas, mientras que el holocausto, incluso en la versión oficial, ni siquiera ha empezado (!sólo comenzará a finales de 1942 y una vez iniciada la campaña inglesa de bombardeos incendiarios contra los civiles alemanes!). El verdadero factor explicativo es quizá "económico": el fascismo ha sorprendido a los liberales, quienes pensaron que no estaban ante un régimen socialista "de verdad" y que los fascistas "se detendrían" antes de llevar "hasta sus últimas consecuencias" el modelo de economía mixta. El proyecto "socialista nacional" -comprendiéronlo ahora de pronto los banqueros-, no contemplaba una dictadura transitoria, pantomima pseudo patriótica que evitara a los ricos la ignominia de tener que beber hasta las heces el amargo caliz de la colectivización comunista: en las entrañas del fascismo anidaba un "sistema socialista propio", con posibilidades de viabilidad económica y social, tan peligroso o más que el marxista-leninista, pues no se basaba en la barbarie revolucionaria (las revoluciones fascistas escasa sangre derramaron, y Hitler llegó al poder democráticamente), sino en un principio prusiano, alternativo al inglés, de civilización europea, donde lo social y lo nacional subordinaban el imperativo económico del beneficio a los intereses superiores de la política y de la cultura. En consecuencia, el fascismo debía ser exterminado. En 1941 se filtró en un libro titulado Germany must perish el tipo motivaciones genocidas de la guerra occidental contra Alemania. Fue el conocimiento de ese plan por parte de las autoridades alemanas el que generó las condiciones del holocausto. Pero después de la Segunda Guerra Mundial, los vencedores se cuidaron muy mucho de aplicar un programa neoliberal y de desmantelar las economías mixtas ideadas por los fascistas. Salvaron el esqueleto de la estructura y lo rellenaron de pautas de conducta (consumo) basadas en criterios hedonistas, con los que, sin embargo, no podría funcionar a la larga; forjaron en fin un "Estado social y democrático de derecho" perecedero con la doble misión de desacreditar al comunismo y de impedir que el fascismo volviera a resurgir. Es este montaje, el pseudo socialismo consumista de mercado, el que recibió el nombre de keynesianismo, cuya clave está en los "valores de bienestar" pero que, respecto a este punto, se coloca en las antípodas del fascismo. Para documentar la importancia de los valores en el keynesianismo recomendamos la lectura del artículo de Robert Skidelsky "La rebelión contra los victorianos":
El intento de basar la revolución keynesiana en una nueva toma de conciencia puede, pero no debería, chocar al economista profesional. Cada sistema económico depende de una apropiada disposición psíquica o "ética". (...) Los ataques al ahorro, que aparecen en los escritos económicos de Keynes, desde mi punto de vista pueden ser rastreados hasta su nueva ética personal. La aceptación política y social de la revolución keynesiana puede, a su vez, rastrerase hasta una conciencia social modificada, cuya base material fue provista por el comienzo de una economía de consumo masivo a finales del siglo XIX (Skidelsky, R., El fin de la era keynesiana, Barcelona, Laia, 1977, pp. 20, 21).
El cambio subjetivo de valores burgués que va a convertirse en modelo para las posteriores "sociedades de consumo" tiene su expresión en palabras del propio Keynes citadas por Skidelsky:
"Nuestros objetivos fundamentales en la vida eran el amor, la creación y el disfrute de la experiencia estética y la búsqueda del conocimiento. Entre ellos, el amor era con mucho el principal" (in op. cit., p. 25).
Desde luego, cuando la mutación burguesa de valores llegue a las capas inferiores de la escala social, los resultados no serán tan refinados. Puede describirse esta evolución como la consecuencia de la crisis de las doctrinas religiosas entre la propia burguesía (op. cit., p. 22) y como la evolución de un eudemonismo de la felicidad, basado en la creencia en la salvación del alma, a un "materialismo" del placer inmediato que niega el ahorro. En efecto, el ahorro, para los puritanos victorianos, equivalía a una renuncia al placer. El éxito económico se convertía en un signo divino de la propia elección. Pero la bancarrota de esta fe entendida así como "pacto comercial entre Dios y el creyente", tiene consecuencias materialistas cuando esa creencia se desmorona y una de las "partes" del contrato no puede "cumplir" sus obligaciones soteriológicas. Es famosa la frase de Keynes: "A largo plazo, todos muertos" (op. cit., p. 24). Pero, aunque Skidelsky no lo dice, encuentra su equivalente en las mismísimas Sagradas Escrituras: "Si los muertos no resucitan comamos y bebamos que mañana moriremos" (Primera Carta a los Corintios, 15, 32). En suma, a pesar de su aparente ascetismo, en el puritanismo, que es lo más próximo en occidente al judaísmo, se encontraban enquistados los gérmenes del hedonismo:
El objetivo de la autodisciplina, en el sistema puritano, era destruir la alegría espontánea de vivir y así librar tiempo y energía para el serio negocio de amontonar  dinero y éxitos para mayor gloria de Dios y la seguridad del alma inmortal de cada uno (Skidelsky, R., op. cit., p. 24).
 
El puritanismo remonta sus orígenes al calvinismo y se encuentra en la base del programa neoliberal, el cual no es sólo un programa económico, sino ante todo un intento de restablecer las condiciones religiosas que hacen posible el ahorro (interpretando de alguna manera las tesis del sociólogo conservador Daniel Bell, véase foto a la izquierda). Para los orígenes puritanos del calvinismo, Skidelsky es claro: allí donde el keynesianismo muestra su disposición psicológica y ética hedonista de base, la más clara forma de vinculación entre economía, psicología y valores la ilustró Max Weber con sus estudios sobre las raíces religiosas del capitalismo moderno:
La más famosa asociación de esta clase es la establecida entre protestantismo y capitalismo. Max Weber argumentó que la intensa ansiedad creada por la doctrina calvinista de la predestinación produjo una ética de "ascetismo mundano" favorable al capitalismo, en particular, la idea de una vida dirigida hacia una meta, en la que un programa de proyectos a desarrollar se liga sistemáticamente a recursos limitados de tiempo y energía, fue esencial para el desarrollo de la racionalidad capitalista. Por tanto es difícilmente sorprendente que el cambio de prioridades económicas implicadas en a revolución keynesiana hubiera tenido su origen en un cambio de "ética" (Skidelsky, R., op. cit., p. 20).
En su famosísimo estudio del año 1976 The Cultural Contradictions of Capitalism, Daniel Bell analiza la contradicción central entre "sociedad de producción" y "sociedad de consumo" en el seno del capitalismo o, dicho en otros términos, el cortocircuito de keynesianismo y puritanismo. La sociedad de producción y, por ende, el capitalismo, no pueden perpetuarse por mucho tiempo asentadas en una base psicológica y ética hedonista. Una consecuencia que se puede extraer del análisis de Bell es la de un programa de desmantelamiento de la sociedad de consumo. Pero, y hete aquí lo más importante, esta doctrina comporta, según como se lea, "recuperar" los fundamentos religiosos del sistema capitalista, es decir, la actitud ética que hace posible el ahorro y, por ende, la constante reinversión del capitalEl proyecto neoliberal genera una agenda política neoconservadora ligada a un fundamentalismo que ya no es calvinista, sino explícitamente judío, es decir, cristiano-sionista. Y aquello que se desmorona no es tanto el consumismo en sí, cuanto la economía mixta de protección social que ha permitido el acceso al consumo de amplias capas de la población. En su lugar, aparece la sociedad oligárquica del siglo XXI, polarizada entre una "élite" hiperminoritaria ("pueblo elegido cristiano sionista") y una masa amorfa semiesclava ("gentiles fascistas"), sociedad que deberá consumir si produce en gran escala, ciertamente, pero no ya bienes de carácter hedonista para una mayoría de los ciudadanos, sino al servicio de "lo religioso puritano-judío", en una suerte de faraonismo mesiánico de guerras santas ligado a la construcción estadounidense del Eretz Israel.

Excurso sobre el fascismo

El único elemento importante en que la socialdemocracia superaba a las economías mixtas del Eje era la democracia, incluso en su dudosa versión liberal, frente a dictaduras carismáticas cuya continuidad, como sistema político, era por definición imposible, al depender de la azarosa aparición de líderes y personalidades de características únicas. El pacifismo socialdemócrata, en cambio, era sólo una consecuencia de su hedonismo. En el caso específico del nacionalsocialismo (no del fascismo en general), el racismo constituye un handicap tan importante que a la postre resultará determinante en la derrota alemana en el frente del Este y, por ende, en el resultado de la Segunda Guerra Mundial. 
 
Después de la Segunda Guerra Mundial, las finalidades de los regímenes liberal-democráticos a la hora de promover en Europa occidental el keynesianismo, es decir, una economía mixta, no fueron, pues, del todo distintas a las de los fascistas, a saber, evitar que todo el continente cayera en manos de Moscú, pero los principios axiológicos y éticos que guiaron esa combinación de mercado y protección social desde el año 1945 eran de tipo hedonista, no heroico-patriótico, de manera que la sociedad de consumo surgida bajo los auspicios del antifacismo estaba condenada a la quiebra. En efecto, la "protección social", en un contexto axiológico consumista del "bienestar", degenera en parasitismo como consecuencia de la propia lógica del marco cultural, del que referentes públicos de la sociedad como los políticos corruptos son los primeros responsables. El Estado social deviene un lastre insoportable por la sobrecarga de demandas amparadas en un anhelo pasivo de felicidad que las autoridades deben supuestamente satisfacer. !Los propios "representantes del pueblo" dan ejemplo! Las políticas keynesianas de estímulo de la demanda no pueden a la postre impedir el colapso fiscal del sistema. A esto se añade, a partir del año 1989, el hecho de que el comunismo ha dejado de representar una seria amenaza para occidente.
 
"Mi socialismo es distinto del marxismo. (...)
 Os pido que llevéis con vosotros la convicción de que el socialismo,
tal cual lo comprendemos, aspira,
no a la felicidad de los individuos,
sino a la grandeza y al porvenir de la nación toda. Es un socialismo heroico.
Es el ligamen de una fraternidad de armas
que no enriquece a nadie y todo lo pone en común."

Las intenciones de los gobernantes y de las élites burguesas capitalistas no eran precisamente humanitarias cuando gestionaron el keynesianismo, como no lo fueron tampoco las de los regímenes fascistas. Una vez concluida su función de escaparate consumista frente al Telón de Acero, los democráticos estados del bienestar europeos estaban destinados al desmantelamiento. Los actuales acontecimientos que se viven en Europa señalan el final de un proceso para el que los propios europeos hemos estado ciegos. Y los indignados que protestan por los recortes, no pueden imaginarse que ni tan siquiera con la mejor de las voluntades, el tipo de sociedad que ellos añoran no volverá jamás porque es contradictoria en sus mismos fundamentos. Además, han logrado convencerles, gracias a impostores como Stéphane Hessel, que los "recortes" de las garantías de protección laboral o sanitaria y otras conquistas sociales son culpa de los fascistas, como si Wall Street no fuera, más bien, un ícono del antifascismo. ¿El fascismo vuelve? No, al contrario, estamos transitando hacia la fase terminal de un proyecto de erradicación del "fascismo" que en la actualidad empieza a mostrar su verdadera faz incluso ante los más lerdos. Primero se derrotó al fascismo militar (1945) y políticamente (juicio-farsa de Nüremberg); luego se procedió a su erradicación axiológica (1945-1989) con el fomento consciente de "valores antiheroicos" (Marcuse) y el consumismo (que incluye el consumo de drogas y perversiones sexuales como la pederastia), finalmente se van a liquidar las postreras ruinas del Tercer Reich, a saber: las economías mixtas, el Estado social proteccionista e intervencionista (1989-2013). Habrá que añadir, como cláusula secreta del protocolo antifascista, la desaparición (2013-2050), por sustitución étnica (inmigración), de los contigentes demográficos -las etnias europeas en tanto que puro sustrato biológico- que sirvieron en su día a "la causa del Anticristo" (Walter Benjamin). Como lerdos que son, y al parecer han sido siempre (de otra manera no nos explicamos tanta estupidez), a los actuales indignados se les ha hecho creer que sus males proceden de... Adolf Hitler -el mayor enemigo histórico de la oligarquía financiera-; de que, en una palabra, los "señores de la tijera" son nazis de las SS disfrazados de tecnócratas económicos de Chicago. !Oponerse a quienes hoy criticamos los preceptos de "libre circulación de la mano de obra" (=inmigración masiva), pilar central de la globalización neoliberal, es decir, a los "fascistas" (y somos los únicos en atrevernos a expresar públicamente esta crítica), va a devolverles el trabajo y la vivienda -o eso promete Hessel- a las familias en paro que la alta finanza sionista está arrojando cada día a la intemperie! !Y los indignado-lobotomizados, producto tardío de la aculturación axiológica de Europa (segunda fase del proyecto antifascista) se lo creen a pies juntillas!
 
En un determinado momento de la historia comienza a adquirir preponderancia el neoliberalismo, frente al keynesianismo, en cuanto doctrina económica. Es el inicio del asalto al poder de la alta finanza que ya pronosticara Hitler si Alemania perdía la guerra, como hemos señalado en el post anterior.

No entraremos aquí en otros aspectos del nacionalsocialismo susceptibles de crítica o franca reprobación (!de ello ya se encargan demasiados especialistas en el tema!), sino que nos limitaremos a constatar el acierto de ciertas predicciones y enfoques "nazis" en materia de "mammonismo", los cuales el tiempo no ha hecho más que confirmar ad nauseam. Con todo, conviene señalar que dichos elementos de crítica al fascismo caminan en dos direcciones: 1/ los valores trágico-heroicos del fascismo tenían una expresión  básicamente militarista, circunstancia que condujo a una suerte de expansionismo compulsivo crónico en que la industria de fabricación de armas y la retórica del régimen quedaban encadenados a la misma rueda del destino; 2/ los fascismos eran dictaduras, pero la historia griega acredita que la tragedia, el héroe trágico, el pensamiento racional y la democracia son hijos de una mima matriz cultural. La Izquierda Nacional de los Trabajadores (INTRA) fundada por Jaume Farrerons, no es, en este sentido, un proyecto fascista, sino nacional-revolucionario (NR) o "socialista nacional" que combina nacionalismodemocracia, economía mixta y unos valores trágico-heroicos expresados en la cultura y la ciencia, no en la guerra. Nunca se ha dado históricamente, hasta el momento, esta forma de gobierno, que fundamentalmente se resume en un Estado social y nacional democrático basado en el valor verdad ("la verdad en sí misma y por sí misma") y ajeno tanto al consumismo cuanto al militarismo expansionista. Como antecedentes teóricos y políticos de nuestra izquierda nacional tenemos a los nacional-revolucionarios de izquierdas prefascistas (Sorel) y al primer fascismo hasta el programa de 13 de mayo de 1919, que era pacifista, democrático e incluso "feminista" (igualdad de voto para la mujer) en una época en que la mitad de la nación carecía de derechos políticos bajo la Tercera República francesa o en la famosa isla de Su Majestad.
 
Gottfried Feder, economista
nacionalsocialista
autor de un Manifiesto contra la usura
A finales de los setenta, con la crisis del petróleo, se produce el giro ideológico que pondrá fin a las "economías mixtas", pero Europa todavía no se entera de lo que se le viene encima. Los primeros experimentos neoliberales realízanse en el Cono Sur y tienen como víctimas a prósperas economías proteccionistas que, no obstante, atentaban contra el dogma capitalista del librecambio. Habitualmente, las dictaduras sudamericanas son consideradas ejemplos postfascistas de fascismo, cuando en realidad combatieron y erradicaron a movimientos como el peronismo, de ideología nacional-revolucionaria, en provecho de los intereses de Washington y Tel Aviv. La ortodoxia económica aplicada en esos países-víctima fue la diseñada por Milton Friedman. La ola de aquello que empezó en Iberoamérica a finales de los setenta, alcanza ahora las costas de Europa ante la perplejidad de unos tontos del haba que creían en el "amor" pero dejaban morir de hambre a millones de personas del Tercer Mundo mientras ellos disfrutaban de su cochecito utilitario y sus vacaciones pagadas. Los avisos han sido, empero, muchos y el proceso, lento, se ha aplicado a los Estados europeos con suma cautela precisamente por ser dichos países las patrias del fascismo y de las economías mixtas. Europa se enorgullecía neciamente de su "modelo social" frente a EEUU ignorando la realidad de que ese modelo no era más que lo poco que quedaba del fascismo y una fase ya casi perimida en un vasto programa de implantación de la oligarquía financiera sionista a escala mundial. Quienes tenemos cierta edad podemos todavía recordar el pasmo que nos produjo en los años setenta y ochenta el tipo de argumentación con que se justificó la abolición de la legislación laboral franquista, a saber, que era demasiado protectora del trabajador. !Y decíase esto en los inicios de la "democracia"! ¿Pero no hablaban ya entonces claro quienes ahora nos conducen al matadero social?
 
La historia del neoliberalismo es la historia de un retroceso de los derechos sociales de "la gente" (=los gentiles) a manos de quienes pretenden representar los valores del humanismo, los derechos humanos y el lloriqueo por "Auschwitz". Europa, desde los años ochenta, comienza a ser víctima de dos fenómenos paralelos: 1/ la llegada masiva de inmigrantes extra-europeos que presionan a la baja el valor del trabajo y gracias a los cuales los empresarios pueden practicar el más descarado dumping en perjuicio de los trabajadores autóctonos; 2/ los recortes en la protección social que había justificado, en su día, frente al comunismo, la existencia de un "capitalismo con rostro humano". A partir de este momento, el rostro del capitalismo volverá a ser inhumano, y la retórica humanitaria del mismo añadirá sólo una nota de crueldad y de cinismo al tipo de sociedad, basada en el poder de los ricos que, en nombre de la "democracia" y, no lo olvidemos, del antifascismo, vuelve ahora su guadaña contra nosotros. Contra los trabajadores de la nación.
 
Continuará en una entrada que se enlazará aquí en su momento:
 

jueves, octubre 11, 2012

Milton Friedman y la ideología oligárquica (2)

Exigimos la lucha implacable contra aquellos que con su actividad perjudican el interés común. Los usureros, los especuladores, etc., serán   castigados  con  la    pena   de   muerte, sin   consideraciones  de   ninguna  índole  por  su  confesión  y   su  raza.
 
Adolf   Hitler





Una ideología política -en este caso el neoliberalismo- no puede ser juzgada ni valorada sólo como doctrina -a menos que nos interese únicamente su mera coherencia lógica y la validez de sus supuestos de hecho, cuando los haya- sino por sus "efectos" en la "realidad social cotidiana",  en la vida de los ciudadanos todos, en una palabra. Esto es lo único que nos importa de un texto político, no su belleza literaria o elegancia argumental.

Recomendamos, antes de continuar adelante, cotejar los siguientes documentos: 1/ el informe de James Petras sobre el poder del sionismo en EEUU; 2/ una entrevista, en la que el autor compara el sionismo con el estalinismo del siglo XXI.

Prosigamos. El existencialismo, por ejemplo, es una conocida corriente filosófica, como tal no puede pretender una plasmación social inmediata o directa, falta el órgano institucional que traduciría los filosofemas en leyes o medidas de gobierno. Algo que no existe, ni debería jamás existir, en una democracia. La filosofía existencialista (o cualquier otra), si quiere incidir en la política de alguna manera, deberá primero influir en la opinión pública (prensa), en los partidos políticos, las instancias que vehiculan (supuestamente) la voluntad popular. Es conocido que Sartre fundó un partido y fracasó. Filosofía y política responden a pautas de conducta con técnicas de trabajo muy distintas. El filósofo político es rara avis. Se podría ponderar, siguiendo con el ejemplo de Sartre, los efectos directos del existencialismo sobre el individuo o grupo concreto que adopta esta doctrina filosófica como orientación vital, pero hablar de unas "consecuencias políticas" del existencialismo en función de ese tipo de influencia social informal equivaldría a forzar las palabras y estirarlas como un chicle hasta que significasen cualquier cosa o, lo que es lo mismo, hasta que no significasen nada en absoluto.

Un caso muy distinto es el de las religiones, a medio camino entre la filosofía y la política. Las creencias religiosas, como fenómenos de masas, pueden en democracia tener "efectos políticos reales" sin necesidad de pasar por los partidos, pero en este caso, dicha influencia directa es obstructiva: impide o deslegitima ciertas actuaciones y obliga a los partidos a corregir sus posiciones para no perder electores. El liberalismo, el comunismo, la socialdemocracia, el ultraderechismo, el anarquismo, el fascismo, etc., son doctrinas políticas más o menos definidas. No son filosofías, ni religiones, ni teorías científicas... La coherencia lógica de las ideologías políticas es cosa discutible, habida cuenta de las distintas versiones, corrientes internas, cismas, etapas de desarrollo y otros rasgos existentes, tremendamente relevantes para "lo teorético", pero no cabe duda de que han existido una política comunista, una política anarquista, una política fascista y una política liberal. Aquellos que pretenden sustraerse a las responsabilidades de las consecuencias emanadas de dichas políticas apelando a la presunta idea pura del "auténtico comunismo", "auténtico fascismo" o "auténtico liberalismo", o bien son unos impostores desde el punto de vista filosófico, o bien laboran en tareas harto vulgares de propaganda, con las que quienes buscamos un poco de luz, de verdad, no tenemos por qué que comulgar.

A diferencia de la filosofía, que tiene su vida y valor propios, una ideología política no sólo necesita un partido para ejercer influencia, al igual que cualquier doctrina, sino que su finalidad y sentido se reduce a ejercer esa función. Por tanto, el valor de las ideologías políticas limítase a sus consecuencias. El neoliberalismo no son los libros de Hayek, ni siquiera los bodrios de Milton Friedman, sino aquello que, a través de la política, ha hecho que ciertas ideas aplicadas destruyan las vidas de millones de personas.


Resulta muy habitual observar a los energúmenos neoliberales recordándole al universo entero, con farisaica indignación, la amplitud y crueldad de los crímenes comunistas y fascistas, pero cuando se les recuerda a ellos un simple caso de corrupción policial en la muy democrática ciudad de New York, entonces apelan al incumplimiento de los preceptos liberales y a las intromisiones del Estado para dejar impoluto el dogma liberal. La única receta que los neoliberales conocen para combatir los males que el liberalismo genera es... más liberalismo. O sea, menos estado. Pero los comunistas se desenvuelven con la misma soltura e indecencia teórico-moral. A un comunista no le impresionan los 100 millones de víctimas de los regímenes marxista-leninistas. Cualquier excusa será buena para justificar estos crímenes de dimensiones incomparables: fueron excesos exonerados por la "bondad de los fines", no se trataba de "verdadero" comunismo, sino de una desviación fascista, el comunismo "no ha existido nunca" de hecho, etcétera. Uno creería que todo esto es cosa de locos o quizá de fanáticos, pero los liberales se comportan exactamente igual que los comunistas "negacionistas". El capitalismo, pretenden los neoliberales, es una fuente de progreso, desarrollo y libertad, por tanto, todos los crímenes, desastres y opresiones que haya podido perpetrar la política liberal real se  saldan en una suerte de "balance contable" de la historia donde muertos, personas humilladas, pueblos exterminados, beneficios económicos (¿de quién?) y todo tipo de entes-valores del más variado jaez son reducidos a una medida común, no se sabe cuál, que permite concluir el carácter benéfico del sistema capitalista en su conjunto. Y, en el peor de los casos, cuando la imagen del crimen puro y duro parece difícil de ignorar, soslayar, minimizar... entonces resulta que eso no es liberalismo sino una traición a los "principios" liberales. El fascismo ya ha sido juzgado y condenado, el comunismo, "perdonado", el liberalismo permanece impune y siempre presente en todos los tribunales como fiscal acusador de quienquiera que se le oponga.
 
Nuestra intención, como la de Naomí Klein (salvando las distancias), es juzgar al neoliberalismo por sus consecuencias efectivas y sólo a partir de tales piezas de convicción y fenómenos objetivos (nefastos) comprobables intentar la comprensión del auténtico significado de la "teoría" neoliberal par excellente, a saber, la economía de Milton Friedman. La verdad de un texto político-económico, el sentido mismo de sus fórmulas abstractas, hay que buscarlo en las imágenes de los cadáveres incinerados y de las ciudades devastadas, no en lo que esa teoría diga de sí misma (casi simpre un discurso laudatorio) o en aquéllo que los profesionales académicos, pagados por los políticos en ejercicio o por los mecenas capitalistas, sostengan al respecto. No existe una ciencia denominada "economía política". La Universidad de Chicago considera "científico" aquello que quienes mandan sugieran -ordenen- que sea reconocido como tal. En Cataluña tenemos el ejemplo del economista-Pinocho Sala i Martín (risas en off). Este curioso personaje, este payaso para decirlo brevemente y con franqueza, encarna el paradigma de lo que significa hoy ser un "profesional" de la teoría económica:

http://izquierdanacionaltrabajadores.blogspot.com.es/2012/09/la-mafia-catalanista-un-parasito-que.html

Con palabras de James Petras: "El estado imperial sólo es fuerte en la medida en que lo sean sus colaboradores locales. Las revueltas populares, las luchas nacionales anticoloniales y los movimientos radicales de masas que expulsan a esos colaboradores del poder, socavan también el imperio" (Petras, J., Economía política del imperialismo contemporáneo, Madrid, Maia, 2009, p. 11).  La "política de masas" aquí en Cataluña (España) debe tener como objetivo la erradicación de la "oligarquía local" encarnada por Artur Mas Gavarró. La usurpación del nacionalismo por parte de los oligarcas es el primer obstáculo que debería derribarse en esta lucha de resistencia anti-oligárquica. El nacionalismo de CiU es un engaño que entrega el país en bandeja a los intereses anti-nacionales de la oligarquía transnacional a cambio de algunos suculentos beneficios económicos privados para la élite autóctona apátrida. La oligarquía familiar catalana no tiene "nación" alguna a la que amar: desprecia a España y utiliza el sentimiento catalanista para obtener prebendas a costa de erosionar al Estado. Las 200 familias oligárquicas catalanas son como una enfermedad social, una lacra agarrada al tejido comunitario, pero hace tiempo que están más allá de todo nacionalismo, como no sea el que procede de Israel, su verdadero anhelo: convertirse al judaísmo, disfrutar del "poder mundial".

Según Petras, actualmente existen dos formas fundamentales de imperialismo, a saber, el representado por EEUU-Israel y el representado por China:
(...) existen básicamente dos tipos de construcción imperial: el de EEUU basado en la fuerza militar, y el imperio económico chino. (...) el enfoque militarista con que EEUU edifica su imperio es más sangriento, destructuvo y reprobable que el imperialismo basado en el mercado (Petras, J., op. cit., p. 9).
La historia de occidente podría resumirse como el proceso en virtud del cual la esfera o función económica de la sociedad es transformada internamente por el comercio; cómo esta economía mercantil domeña la economía productiva; cómo, en tercer lugar, la economía así transformada en mercantilismo se apodera de la totalidad de la función política y convierte en simples mercachifles mentirosos a los representantes del pueblo (parlamentarios, alcaldes, sindicalistas); cómo el mercado cae luego, siguiendo una lógica inexorable, en manos del comercio de capitales; y cómo, finalmente, la alta finanza, el gran capitalismo bancario e inversor puramente parasitario, se hace con el control de las palancas del Estado y suprime de facto la soberanía de las naciones. Hemos esbozado las contradicciones sociales estructurales que este fenómeno -el imperio incontestable de los mercaderes del dinero- desencadena hasta generar el colapso de una comunidad nacional, literalmente fulminada, liquidada, arruinada por una pandilla de canallas saqueadores con corbata a cuyo servicio conspiran cual indignos lacayos los políticos profesionales de las "democracias liberales":

http://izquierdanacionaltrabajadores.blogspot.com.es/2011/10/manifiesto-por-una-izquierda-nacional.html

La idea central del Manifiesto por una Izquierda Nacional (2011) es que la contradicción fundamental de la sociedad burguesa ya no es la que existió supuestamente antaño entre burguesía y proletariado, sino, desde el punto de vista subjetivo, la que experimentamos en el trabajo entre la verdad racional y los "intereses"; y, desde el punto de vista objetivo, la que se da entre la oligarquía transnacional y las comunidades nacionales. El concepto de "trabajador" es una categoría ético-política y no nombra ya un estrato socioeconómico, pues el proletariado occidental se aburguesó tiempo ha (si no fue "burgués", pero "quiero y no puedo", desde el principio).

Ahora vamos a enfocar históricamente qué ha significado en realidad el neoliberalismo. Pues la palabra "neoliberalismo" no es más que la forma teórica de designar el asalto al poder de la alta finanza sionista en Estados Unidos y, a partir de ahí, en el resto del hemisferio occidental. ¿Tal como lo predijera Hitler? Sí, pero nosotros no tenemos la culpa de que las prospectivas de Hitler en el caso de que Alemania perdiera la guerra se hayan cumplido a rajatabla. Sólo queda un último escenario de la tragedia:  la debacle demográfica, la extinción pura y simple, la sustitución étnica si se quiere, de los pueblos europeos.

Hitler desafió a la alta finanza y advirtió de cuál
sería el futuro del planeta una vez derrotada Alemania.
El asalto al poder de la alta finanza

Nos basamos en esta reflexión en la obra publicada por James Petras, cuyos análisis compartimos excepto hasta allí donde él mismo decide, quizá para seguir sobreviviendo a nivel personal (un imperativo que yo no comparto pero tiene su justificación para un intelectual que escribe), hacer sus concesiones a los códigos simbólicos antifascistas.

Quienes hayan examinado los enlaces colgados al inicio de esta entrada ya saben qué tipo de descripción hace Petras, un sociólogo de izquierdas, del núcleo de poder que controla la política en Estados Unidos. De hecho, la primera conclusión a la que se puede llegar desde el punto de vista o perspectiva de todas las naciones que no son EEUU e Israel, es que la política exterior constituye el vector determinante del resto de los fenómenos políticos. La crisis no existe, o mejor dicho ha sido producida artificialmente en Europa en previsión de los grandes acontecimientos que los tarados bíblico-talmúdicos esperan generar en Oriente Medio en cumplimiento de las profecías escatológicas que deben preceder presuntamente (en su mentes enfermas) a la llegada del Mesías.
El imperialismo es un fenómeno político y económico. Las empresas multinacionales operan en muchos países, pero reciben apoyo político, subvenciones económicas y respaldo militar por parte del Estado imperial que se implica en ellas. El Estado imperial negocia o impone acuerdos comerciales y de inversión favorables a las empresas multinacionales. Al mismo tiempo, el Estado imperial usa a las empresas multinacionales para que influyan para que los regímenes extranjeros concedan bases militares y se sometan a su esfera de influencia. El imperialismo es la poderosa expansión conjunta del estado y las empresas (Petras, J., op. cit., p. 8).
Política que es, para nosotros, la de los estadounidenses e israelíes con respecto al resto de los pueblos, la humillación constante, la reducción de la soberanía nacional a la imagen ridícula y sin honor de un payaso comprado (el ministro de exteriores de turno). Sólo somos escoria, ¿y por qué? Porque no tenemos patria, ese principio de dignidad personal que los españoles llevamos pisoteando desde hace un siglo. Ante nosotros, los norvietnamitas que derrotaron a EEUU representan un ejemplo moral y político. Ellos respetaban a su país y, con ello, podían respetarse  a sí mismos. Porque sin patria sólo somos individuos aislados y fácilmente pisoteables por el despiadado poder oligárquico. Los norvietnamitas eran odiados por EEUU no por su comunismo, sino por su nacionalismo. Tal nacionalismo era, en sí mismo, revolucionario frente a la oligarquía cosmopolita capitalista. Tomemos nota: el enemigo sionista es racista. Nuestra única defensa tiene un nombre y se llama  "comunidad nacional".  Hay que renunciar al "ego" para entrar a formar parte de la comunidad nacional. No se puede hablar de proyecto nacional-revolucionario y colocar el propio "yo" por encima de todas las cosas. Los "dirigentes" (!es un decir!) nacional-revolucionarios todavía no han comprendido cómo se escribe la palabra n-a-c-i-ó-n y no saben qué significa esa renuncia, esa conversión que lo sacrifica todo por la sagrada tarea de erigir una resistencia contra el casi omnipotente enemigo oligárquico. Hay que aprender a morir. Pero estos "líderes" sólo piensan en el "éxito" personal o incluso en viejas y patéticas rencillas.

En segundo lugar, la idea de un declive estatal será válida en general, excepto, precisamente, para los Estados Unidos de América, donde un inmenso Estado armado hasta los dientes marca, en función de intereses económicos pero también de intereses "religiosos" sionistas, las direcciones hacia las cuales las grandes empresas multinacionales podrán maximizar sus beneficios económicos a costa de las comunidades nacionales en extinción; y hacia las cuales el Estado de Israel podrá implementar los objetivos de su política imperalista, soteriológica y escatológica de naturaleza bíblica, aunque sea a costa de las empresas multinacionales (ésta es una idea en la que Petras insiste con una lucidez digna de un verdadero teórico y analista de izquierdas).

El antifascista Bernard Madoff
En consecuencia, el asalto al poder de la alta finanza no se confunde con una suerte de dominio neofeudal de las grandes empresas y monopolios: ese dominio neofeudal puede existir, pero sólo en la "periferia" del "imperio", o sea, dondequiera que los pueblos sometidos gracias al poder de un Estado, los EEUU, que ampara y promueve a dichas entidades económicas contando tanto con la superioridad material de una violencia aplastante que le otorgan el famoso "complejo militar-industrial" (empresas armamentísticas privadas)cuanto con el predominio ideológico sobre el resto del mundo (obtenido a través de Hollywood y de una red mediático-cultural tan omnipotente y ubicua como las bases estadounidenses), sean arrasados por la tormenta exterminadora del programa "neoliberal" de los "derechos humanos", la "democracia", el "Holocausto" para que "no vuelva a repetirse" y demás bla, bla, bla de la chusma encorbatada. Hollywood:
(...) el imperialismo muestra múltiples facetas que interactúan y se refuerzan mutuamente. Los medios de comunicación y la cultura sirven normalmente como armas para asegurarse el consentimiento o la aquiescencia de las masas mientras se levanta el edificio imperial que perjudica su existencia material y espiritual. El imperialismo no puede analizarse aisladamente ni someterse a un simplista reduccionismo económico. La explotación económica sólo es posible bajo condiciones de subordinación de los sujetos, y esto tiene que ver con la educación, el espectáculo, la literatura y el arte como espacios de relaciones de clase y luchas de clase ligadas al imperio (Petras, J., op. cit., pp. 9-10).
Aunque Petras sigue siendo deudor de la teoría marxista de las clases sociales y de una noción de imperialismo que no distingue entre autoridad y poder, vamos a pasar por alto estos aspectos para centrarnos en la cuestión ideólógico-cultural: la oligarquía no puede dominar sin la subordinación de los sujetos. En consecuencia, la rebeldía o desafección de esos sujetos, por ejemplo en la trinchera que es internet, representa un ataque, una guerra de guerrillas contra la oligarquía.  La finalidad de esta lucha resistencial es desenmascarar las estrategias culturales e ideológicas enderezadas a obtener el consentimiento de la ciudadanía. Una de ellas es consiste en la promoción del neoliberalismo "teórico" en abierta abstracción respecto de las realidades de la política neoliberal.

La resistencia antioligárquica, digámoslo de pasada, sólo puede ser nacional-revolucionaria, y ello por dos motivos: (a) la presunta resistencia comunista comparte con los EEUU, además de los valores, el lenguaje antifascista, y de hecho refuerza el imperio cultural de Hollywood, siendo así que sus mitos (por ejemplo, Stalingrado) no dejan de nutrir en las masas la idea de que el verdadero enemigo es el "nazismo", no Wall Street, y vemos que, en efecto, los comunistas se aliaron con Wall Street para poder derrotar a Hitler (quien los hubiera de barrido de no contar aquéllos con los inmensos recursos del mundo capitalista); (b) la lucha contra la oligarquía transnacional tiene como sujeto revolucionario -concepto que se sigue del principio de preeminencia de la política exterior de los EEUU-, no a las clases sociales, sino a las comunidades nacionales, terreno hoy abonado de alevosía por la derecha cristiana y escenario habitual de la agresión imperialista sionista. FILOSOFÍA CRÍTICA y NACIONALISMO REVOLUCIONARIO, haz y envés de "lo mismo".

Antifascistas en acción.
Nacional-revolucionario, nombre de la dirección de este blog, es aquel que se enfrenta, desde su comunidad nacional, a la oligarquía transnacional y la alta finanza, no aquel que, como "proletario cosmopolita", vocea a solas o entre emporrada horda sobre un fascismo inexistente.  O peor, existente: los nacional-revolucionarios de izquierdas seríamos, precisamente, ese temido "fascismo", al que los "contestatarios" bajo los efectos de la droga tratan obsesivamente de abortar ab ovo. Empero, sin arraigo en la comunidad nacional no hay lucha. Sin voluntad revolucionaria de destruir la oligarquía transnacional local -en nuestro caso la oligarquía catalana, una de las más criminales, ridículas, podridas e incompetentes de occidente- no hay tampoco lucha. Nacional-revolucionarios somos los que combatimos "de verdad" en medio de la nada, del desprecio, y para ello hay que tener claro quién y qué es el "enemigo mortal". Es menester odiarlo y jurarse no tener ya compasión con él. Un antifascista no combate contra el sistema oligárquico, se limita a cubrir el flanco izquierdo del dispositivo de dominacíón sionista reforzando el universo simbólico y el imaginario emocional de la ideología de Sión. El antifascismo constituye la gran coartada y patente de corso (Auschwitz) que permite al Estado de Israel desplegar su proyecto irracional racista y de extrema derecha inspirado por las Sagradas Escrituras, una doctrina religiosa que comparte con los cristianos y con todas las (ultra)derechas de Europa (y de las Américas). Cuando los comunistas celebran Stalingrado, en realidad están consolidando la opresión del trabajador nacional, porque arropan simbólicamente el mito del Holocausto. No hay posible acuerdo entre comunistas y nacional-revolucionarios. Tampoco entre éstos y los cristianos "patriotas" (¿?) derechistas, cantera de traidores pro-yanquis. Las razones de esta postura deben haber quedado claras para todos los lectores habituales de nuestra bitácora.

Wall Street: no son nazis, son antifascistas
y se aliaron con Stalin contra Hitler. !!!Despertad!!!
Del neoliberalismo a la oligarquía

La palabra "oligarquía transnacional" responde a dos preguntas: 1/ ¿quién manda, quién mueve los hilos de las políticas que desembocan en actos de saqueo, explotación y exterminio de los trabajadores de la nación? 2/ ¿Quién es el enemigo político de los trabajadores de la nación? Como ya hemos apuntado, Petras habla de imperio e imperialismo, Estado imperial (EI), también utiliza el término "clase dominante" (CD), todo ello de acuerdo con la vieja tradición marxista, pero olvida aquí dos cuestiones de extrema importancia: que no hay imperio sin autoridad correlativa a un poder (auctoritas-potestas), pero el dispositivo de dominación que controla el hemisferio occidental se esconde, no muestra su verdadera faz, defínese a sí mismo como negación del poder (democracia, antifascismo, derechos humanos) precisamente para operar de facto como "poder puro". Conviene citar aquí al filósofo francés Michel Foucault:
El poder solamente es tolerable cuando mantiene oculta una parte sustancial de sí mismo. Su eficacia es directamente proporcional a la capacidad que tenga de disimular sus mecanismos.
Estamos hablando de un poder sin autoridad que viene gestándose desde el final de la Edad Media; de un poder racista que sólo puede engañar a los sometidos, pues la verdad es que esos sometidos están condenados a la esclavitud o la muerte, y el conocimiento del hecho real provocaría el derrumbamiento de aquello que precisamente pretende preservarse: la dominación racial. La oligarquía no es Estado, sino que amordaza al Estado desde fuera. El Estado sólo se mantiene ya como una carcasa vacía que la oligarquía llena a placer con sus intereses y sus "representantes" oficiosos. El término "imperio" e "imperialismo" referido al poder conjunto que conforman EEUU e Israel es un anacronismo veteroizquierdista. Por otra parte, no puede hablarse de "clase" cuando el elemento racial-religioso y familiar se está convirtiendo en el determinante para el reclutamiento de los miembros dirigentes de la oligarquía, quienes, repito, mandan en la sombra a través de instituciones como lobbies, logias, clubes, fundaciones, etc. La red en global tiene carácter sectario, un hecho que "se huele" en todos y cada uno de los eventos de la política contemporánea, pero no existe ningún gobierno en la sombra o "invisible" (Petras, J., op. cit., p. 100). En definitiva, la caracterización del enemigo político debería ser, incluso de forma harto inexacta pues lo actual no tiene precendentes, algo así como estamento oligárquico. Se puede pertenecer a la oligarquía siendo un simple conserje, la oligarquía es transversal a las clases o estratos sociales. Se ha documentado el caso de sionistas "pobres" que se dedican a "informar" sobre su entorno laboral, vecindario, compañeros de estudio, formando una malla de "complicidades" que va de abajo a arriba. En cambio, hay judíos como Finkelstein u otros que no pertecenen  a la oligarquía e incluso la desafían (el propio Finkelstein es el mejor ejemplo). Estados Unidos no es una nación, sino una anti-nación destinada a liquidar todas las naciones del mundo; no sustenta EEUU, mucho menos, un imperio, sino que funciona como cantera de carne humana y riqueza para el "pueblo elegido" (véanse marines hispanos o negros), simple pista de aterrizaje de la burbuja financiera de los apátridas. El único "territorio" físico intrínseco de la oligarquía es Israel, un desierto que simboliza, precisamente, la negación de la tierra. Yahvé.

El mayor sociólogo europeo, Marx Weber, nada sospechoso de nazismo, explica las raíces del proyecto mesiánico, es decir, del "progreso", las cuales se hunden en la noche de los tiempos. Los judíos eran parias: "¿Qué eran los judíos? Un pueblo paria" (Max Weber). Pero los judíos no vivían, como los parias de la India, en una sociedad de castas:
Las diferencias respecto a los pueblos parias indios radican en el caso del judaísmo en estas tres importantes circunstancias. 1) El judaísmo era (o más bien, llegó a ser) un pueblo paria en un entorno sin castas. 2/ Las promesas de salvación, en las que se anclaba la separación ritual del judaísmo, eran absolutamente diferentes que las de las castas indias. (...) El mantenimiento del sistema de castas tal como era y la permanencia no sólo del individuo en la casta, sino de la casta como tal en su posición respecto de las demás castas, ese comportamiento eminentemente conservador en lo social era prerrequisito de toda salvación; el mundo era eterno y carecía de "historia". Para el judío la promesa era absolutamente opuesta: el orden social del mundo estaba transtornado, representaba lo contrario de lo prometido para el futuro y debía volver a verse transtornado, de manera que al judaísmo volviera a corresponderle su puesto de pueblo de señores. (...) Todo el comportamiento de los antiguos judíos estaba determinado por esta concepción de una futura revolución social y política conducida por dios (Weber, M., Sociología de la religión, Madrid, Itsmo, 1997, pp. 441-442).

La consecuencia es que la extrema derecha gobierna occidente. La ultra hebrea ha maldecido todas las naciones que no sean ella. El "neoliberalismo" es inseparable del proyecto mesiánico del nacionalismo judío radical o "sionismo".

Sigue aquí:

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/10/milton-friedman-y-la-ideologia_22.html