en memoria de los 800.000 soldados alemanes prisioneros exterminados por los aliados occidentales

domingo, abril 02, 2017

CRÍMENES DEL LIBERALISMO. EGERTON RYERSON

Página 100, segundo tomo, de la obra de Ryerson.











El Congreso de los EEUU, institución liberal por excelencia y presunto modelo arquetípico mundial de las democracias occidentales, mandó y legisló el exterminio de los pueblos nativos de América del Norte:
Con una orden que creemos no tiene precedentes en los anales de una nación civilizada, el Congreso ordenó la completa destrucción de este pueblo en cuanto nación (...) comprendidas mujeres y niños. (Egerton Ryerson: "The Loyalists of America and Their Times: From 1620 to 1816", 2 volúmenes, Nueva York, Haskell House, 1880, vol. II, p. 100).
El Estado judío no habría nacido sin la expulsión de 700.000 palestinos. Así pues, había que expulsarlos. No había otra opción que expulsar a la población. (...) Tampoco la gran democracia estadounidense se podría haber creado sin la aniquilación de los indios. Hay casos en que el buen fin general justifica los actos implacables y crueles que se cometen en el curso de la historia.

¿Tienen algo que alegar al respecto los sedicentes liberales, esos hipócritas que se pasean ufanos por el foro ostentando su pretendido respeto por el "individuo" como valor supremo, mientras diabolizan a comunistas y fascistas, el presunto "mal absoluto", ahora reeditado como "islamofascismo"? 


El liberalismo, eufemismo "amable" de la burguesía para referirse al sistema capitalista, constituye, sin embargo, la máquina de explotación y genocidio más sanguinaria de la historia. A su lado, los comunistas y los fascistas han sido meros aprendices, fugaces y tardíos. Las cifras de víctimas, la magnitud de las atrocidades perpetradas por los liberales, quienes inspíranse en la idea bíblica y judeo-cristiana del "pueblo escogido", superan todo lo imaginable, pero son ocultadas por los grandes medios de comunicación y "los intelectuales" a la opinión pública occidental. El exterminio de los autóctonos norteamericanos, como el de los palestinos, es sólo uno de los muchos delitos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad que nutren el historial aterrador de las potencias capitalistas, singularmente de los EEUU, la Gran Bretaña y el Estado de Israel.

El capitalismo sigue impune y en funcionamiento a día de hoy. Su última fechoría fue la guerra de Iraq (2003), pero en la actualidad las élites plutocráticas sionistas preparan ya nuevas "hazañas" históricas que serán glorificadas por Hollywood como supuestos monumentos al progreso humano.

Que no te engañen.

Por la patria, el pan y la justicia. En pie las naciones frente a la oligarquía genocida.


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